... brand new experience!
... Cumples 40 y lo primero que escuchas: Tienes que hacerte la mamografía... no dejes pasar más tiempo...
Así que coordino la hora y con todo el susto del mundo: es doloroso, incómodo, tienes las pechugas muy chicas, te va a doler más que la chachu...
Con todos esos comentarios me fui a meter al consultorio, y todo bien...la mamografía me la tomó una señora, bien amorosa...me hizo sacar todo desde la cintura hacia arriba y me puso frente a un robot con mil brazos que no hicieron gran cosa, pero de que es incómodo lo es...
Luego de la mamo, tuve que pasar a hacerme la ecotomografía mamaria, me hicieron pasar a dorso desnudo a un cuartucho pintado color “palo rosa” (horrible!) esperando que entrara el nunca infaltable doctor octogenario, con Parkinson y pasado a naftalina... así estaba yo, mirando el cielo y pensando en la inmortalidad del cangrejo cuando aparece “el manso mino” con cotona blanca, pelo frondoso y manos turgentes.
A boca abierta, me agarro las “lolas” y las escondo detrás de las manos, pues ya dije estaba a torso desnudo, y casi de inmediato siento que mi cara se empieza a poner roja... todo lo inesperado e incómodo que pudo ser, lo fue!
Me saluda extendiendo la mano, y yo sin saber qué hacer... solo esbocé un “Hola Doc”.
Tratando de hacerme la loca, le seguí la conversación al Doc #mijitorico, cuando de repente le vi cómo en el dedo izquierdo le brillaba el oro!
Me pidió que lo vuelva a ver en 6 meses más <3 ... supongo que tendré que ir más preparada... y si me chanto implantes???







