"To the hellE3" || Capítulo 3 de ¿?
Título: To the hellE3
Pairings: Wigetta, Luzana, Rubelangel, Cheelexby y EDDysTaXx
Fandom: RPS-Youtubers
Rating: NC-15
Sinopsis: Ese fin de semana sería diferente. Ese E3 lo cambiaría todo.
Notas de autora: Si he tardado tanto en subir este capítulo ha sido más que nada por motivación. El segundo capítulo tuvo como tres notas o así y sentí que no tenía sentido seguir subiendo si a la gente había dejado de gustarle el fic... Pero supongo que será porque ese capítulo iba exclusivamente sobre la pareja Cheelexby, ship poco popular. Bueno, pues aviso desde ya que éste tercer capítulo tampoco será Wigetta, pero tendrá un pairing tan popular como lo es el propio Wigetta ;)
Disfrutad y comentad~ z4
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- Cover -
- Capítulo 1 -
- Capítulo 2 -
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Capítulo 3.
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Mientras se montaba una buena fuera, Rubius y Mangel dormían, agotados tras haber pasado gran parte de la noche -hasta muy entrada la madrugada- trolleando por el hotel. Les habían llamado la atención en un par de ocasiones pero no había sido tan grave en comparación con otras veces. Casi siempre la liaban tocando en las puertas de otros clientes, pero las mejores bromas las hacían a través de los teléfonos internos del hotel en cuestión. Eran casi las 10am y Mangel se despertó para ir al baño a mear. Apenas lo hubo hecho se lavó las manos y volvió a la habitación, fijándose en el reloj antes de tirarse boca arriba en la cama de Rubius, que dormía a pierna suelta.
-Rubiuuuus, despierta -le empujó ligeramente, consiguiendo por muy poco que éste le diese un bofetón pues comenzó a removerse.- Tío, que es muy tarde y tenemos que ir al E3.
Eso pareció despejar al medio noruego, que abrió los ojos y le miró con los mismos algo desenfocados. Verle así en su cama no le sorprendió en lo absoluto. De hecho, no era la primera vez. El problema residía en que cierta parte de su anatomía se había puesto contenta y Mangel, completamente ajeno a esto, sonreía de manera boba al tiempo que una de sus manos acariciaba su espalda distraídamente.
-Mangel... -pudo evitar a tiempo soltar el gemido que amenazaba con salir a la superficie. Con una mano agarró la sábana y ocultó así su cabeza.- ¿Podrías salir de la habitación un rato, ir a por algo de desayunar?
-¿Eh? -su voz sonó ligeramente extraña a través de la tela.- ¿Pero por qué? No quiero ir solo...
-Si coges el ascensor llegarás enseguida, y podrás volver con la misma rapidez. Además, así adelantamos -le aseguró, aunque estaba más que claro que lo único que pretendía era deshacerse de él para poder masturbarse a gusto.
-Bueno... Vale. Voy y vuelvo.
Le oyó entonces trastear por la habitación, seguro de que andaría vistiéndose y demás, y suspiró en cuanto escuchó la puerta cerrarse. Su mano se cerró en torno a su miembro y eso hizo que se olvidase de todo durante unos minutos.
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Mangel caminaba a paso normal por el largo pasillo de la tercera planta hasta llegar al ascensor, al cual subió en cuanto paró en la misma. Pulsando el número seis, que no era otro que el de la planta del comedor, se dispuso a esperar mirando su móvil. Le extrañó no tener ningún sms de Cheeto e incluso de Alexby, no así el no tener cobertura ya que la señal suele perderse en los ascensores. Pero pensó que no era realmente importante, pues pronto se reunirían, por lo que poco antes de llegar a la sexta planta se guardó el móvil en el bolsillo trasero de los vaqueros que traía puestos. En cuanto salió del ascensor, las puertas se cerraron a su espalda y Mangel se quedó ahí parado unos minutos, de cara a la entrada del comedor. Éste estaba completamente vacío, o eso parecía a simple vista, y no se oía a nadie. Mangel comprobó de nuevo su reloj, esperando encontrarse con que se había levantado demasiado temprano y que por eso no había gente. Pero el reloj marcaba en aquel momento las 10:20am. Tragando saliva se fue acercando lentamente, algo asustado ante aquel espeluznante silencio. Aquello no era normal...
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La puerta de la habitación sonó justo antes de que Rubius lograse alcanzar el orgasmo, y éste maldijo internamente. ¿Cómo era posible que Mangel ya estuviese allí? Solía tardar mucho para todo...
-¡Rubius! ¡Rubius, abre! -se escuchó la voz de Cheeto del otro lado.
-¡Rubén, esto es una emergencia! -en esa ocasión era la de Alexby.
Y Rubius se extrañó ya que no sonaba como siempre, así que mandó a la mierda lo de pajearse y se levantó de la cama, cubriéndose con la sábana, yendo hacia la puerta para abrirla.
-¿Qué pasa, tíos?
La cara de susto que ambos llevaban le bastó para saber que algo no iba bien. Alexby se le quedó mirando entonces con la boca abierta sin saber qué decir, pero Cheeto lo hizo por los dos.
-¿Dónde está Mangel? Que tenemos que irnos de aquí, que está pasando algo mu' chungo. To'l mundo está mu' raro y han empezao' a comerse los unos a los otros -dijo de corrido mientras se metía en la habitación empujando a Rubius en el proceso.
-¿Es una broma? ¿Me habéis jodido una paja para esto? Vamos no me jodas.
-Eh, subnormal, que no estamos de coña -le pegó Alexby en el brazo con el puño.
Rubius frunció el ceño y fue a decir algo cuando le interrumpió un Cheeto en extremo alterado.
-¡Ay, que mi Mahe no está! ¡Que no le encuentro por ningún lao', Alexby!
-Es que... -comenzó a decir el medio noruego.
-¿Dónde coño está Mangel, Rubén? -le empotró Alexby contra la pared, con una fuerza que ni éste sabía que poseía.
-Le mandé al comedor para pillar algo de desayuno y así poder hacerme una gayola tranquilito... -confesó, empezando a sentir la angustia invadir sus sentidos.- Pero no sabía nada, lo juro. Sabéis que de haberlo sabido nunca le habría dejado salir.
Mientras que Cheeto parecía al borde de las lágrimas y Rubén a punto de vomitar, Alexby tenía un aspecto algo más íntegro.
-Vale... Tenemos que ir a buscarle. Ya. Así que, Rubén, vístete de una vez -ordenó, y el aludido obedeció sin rechistar.
No llevaban ni cinco minutos fuera de la habitación cuando escucharon un grito que les erizó el vello de todo el cuerpo.
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+ CONTINUARÁ +















