Nadie ve las lágrimas entre los espacios, la tristeza detrás de una sonrisa, los dolores entre palabras que se pierden junto a otras... Nadie es capaz de ver(me). Por eso hace un tiempo que aprendí a verme, a descubrir qué quiero, qué me hace bien y me hace reír, qué hace que mi alma sienta esa paz que logré luego de tantas puñaladas en el alma.
Yo me veo.



















