¡Holaa! ¿Qué tal? ¿Cómo están? Espero que bien.
Bueno, quería contarles lo que me pasó hoy, jajaja, considero que es algo gracioso pero bueno. Les cuento.
A veces tengo listas de cosas que debo de hacer durante el día y una de ellas era limpiar el patio, ¡Claro que lo iba a hacer! Entonces, justo cuando estaba cien por ciento decidido a salir para limpiar, me percato de que mis chanclas no están.
Como soy toda una holgazana, decidí salir a limpiar sin ellas. Nunca hace falta el muy intenso y caliente Sol, y bueno ya saben lo que pasó después. Me quemé los pies por no haber puesto mis chanclas en mis pies. Jajaja, bueno realmente no es para tanto pero, ¿que va?
El agua estaba fresca y con el Sol ardiendo, se antojaba hecharme un bote en la cabeza, lleno de agua. ¿No les ha pasado algo así?
¡Vaya! Que si hubiera estado mi mamá me hubiera dado un golpe en la cabeza por ser tan floja.











