La tierra es la más densa de las formas de energía de los elementos. La tierra es un elemento de percepción, siendo los sentidos su principal canal de realización. Su color es el verde y el temperamento asociado a este elemento es el colérico. La tierra es yin, pasiva, fría y seca.
La tierra se caracteriza por su estabilidad, nos procura un suelo donde asentar y construir, unos cimientos.
El final del verano es la época que corresponde con tierra aunque no es una estación propiamente dicha. Un periodo justo antes de empezar el otoño donde parece que el tiempo se detiene. Época de madurez y plenitud y calma.
Los Signos de Tierra tienden a confiar más en sus sentidos y su razón práctica que en las inspiraciones, consideraciones teóricas o intuiciones de los demás Signos. Nerviosos, concentrados en sí mismos, apegados a lo material, sólidas en sus convicciones. Están armonizados con el mundo de las formas que los sentidos y la mente práctica consideran como reales, y su comprensión innata de cómo el mundo material funciona, les da más paciencia y autodisciplina que los demás Signos. Su magnetismo personal radica en la sensación de solidez y lealtad que infunden en el otro.
Viven centrados en sus objetivos y no se dispersan en nada que no vaya a producir el fruto esperado. Algunas virtudes asociadas al hombre Tierra son la laboriosidad, la sobriedad, la solidez, la tolerancia, la paciencia y la conciliación, mientras que entre sus defectos estarían la falta de imaginación, la rigidez o el exceso de convencionalismo y formalidad.
Aunque este elemento es uno de los más pasivos o "receptivos", tiene fuerza de resistencia y persistencia que permite que los Signos de Tierra siempre tienen cuidado de si mismos. Tienden a ser cautos, premeditados, más bien convencionales, e insólitamente confiables. Por lo general, son recelosos o dubitativos respecto de personas más vivaces o mentalmente ágiles.
Necesitan franquearse a la realidad del mundo invisible y comprometerse en ideales específicos como guías de su actividad. Reaccionan ante los Signos de Aire con algún grado de reserva, aunque éstos algo los fascine. No obstante, creen que los Signos de Aire se van por las nubes, jugando infantilmente con esquemas que no son prácticos ni funcionales. Creen que los Signos de Fuego quemarán la Tierra, alborotando la vida con demasiada prisa y violencia como para confiar en ellos. Por ello la Tierra creen que el Agua la refrescará y le permitirá dar a luz más productividad aún.
El elemento Tierra influye sobre Tauro, dándoles dependencia del entorno familiar. Tienden a ser pasivos, ingenuos y confiados, muy celosos. No toleran la infidelidad ni la mentira. Ponen todo su empeño en salir adelante, arremetiendo contra cualquier obstáculo. Es el más necesitado de las sensaciones que transmiten los sentidos, sería el niño, que desea sentir que posee y su expresión sería "Yo tengo".
En Virgo, aumenta su preocupación constante. Necesitan controlarse y controlar a los demás. Necesidad de planificar para adquirir seguridad. Les cuesta demostrar sus sentimientos. Incrementa su sensualidad, convirtiéndolos en una hoguera de pasión en la intimidad. Sería el adolescente y su lema sería "Yo analizo".
A Capricornio, le intensifica su responsabilidad por el entorno y sobre sí mismo. Capacidad de liderazgo. Orgullo y dificultad para pedir perdón. Le cuesta demostrar afecto. Sería el adulto, el cual necesita saber que puede y se definiría a través de la expresión "Yo logro".