Me duermo tarde y mal últimamente. Tampoco es que tuviera el ciclo más equilibrado del mundo, pero al menos podía sentir alivio en el sueño. Es por ésto que escribo ahora, es mi cuerpo queriendo que comente las cosas que nos pasan diariamente, para poder dar por sentado el tema y descansar finalmente.
He escuchado mucho una canción de Fiona Apple, con quien reconozco tener grandes prejuicios. Para peor esta canción es un cover de los beatles, así que no puedo sólo ignorar el hecho de que me guste.
La verdad no podía confiar en una persona que haga cover de los beatles y se llame manzana, ya vimos lo que pasó con Chris Martin. Pero al final me gustó la canción y el video, además que me enteré que Fiona Apple fue violada así que me dio demasiada pena haberla discriminado de esa manera.
Anoche soñe con compañeros de mi curso, soñé que eran amables conmigo y me daban drogas, y reconozco que disfruté ese sueño. Son compañeros que de alguna u otra manera me parecen interesantes y ver una dinámica tan natural, como lo es compartir droga, fue muy agradable. Y es que en general no sé como lograr esa dinámica. El pueblo argentino tiene esa facilidad: hacer del común una ocasión. Un café, una pizza, una cerveza en la calle. Yo en cambio sólo tomo cerveza en la calle cuando discuto sobre evangelion, y como pizza cuando la economía lo permite. He aprendido un montón de mi mismo y de mi cultura, pero me pesa como una cruz. La cruz de la vieja culiá, que tira la primera piedra al panki, al artista, al individuo.
Y la verdad es que uno se pierde de tanto con la vieja culiá, las cervezas, las pizzas, Fiona Apple.
Sólo espero que mis compañeros me inviten a tomar una droga y que compartamos una pizza, de cuando en vez.














