¿Porqué debería usar empaques y envases? ☹
Los productos que están en los aranceles son perecederos son seres vivos que aunque se retiran de la planta o se saquen del agua, continúan su vida hasta descomponerse totalmente, es decir que su acción bacteriana no se detiene sino que por el contrario, el medio ambiente propicia un aceleramiento en su descomposición.
El empaque debe ante todo proteger este producto de todos los riesgos que puede correr desde el momento de la recolección hasta llegar a ser consumido en su totalidad, es decir, mientras se sucede todo el ciclo de distribución, cosecha, transporte a la finca, limpieza, selección, encerado, empacado, acopio, transporte, comercialización, almacenamiento, exhibición, venta y consumo final.
El empaque que hemos escogido usar debe combatir con distintos percances desde que sale de la distribuidora hasta llegar a nuestras manos, entre todos estas dificultades que el producto pueda llegar a sufrir podemos mencionar:
Físicos:
Protección a la humedad excesiva o re-secamiento indeseado. A la luz que puede acelerar su descomposición. A la pérdida de peso o de volumen.
Mecánicos:
Protección contra golpes causados por caídas, compresión causada por otros productos o elementos colocados encima o a los lados, por el peso del mismo producto, por las continuas vibraciones en el transporte, o roturas en el almacenamiento, exhibición y venta, causadas por insectos, roedores o algunos clientes.
Térmicos:
Protección de temperaturas bajas o altas excesivas, que se presenten durante el transporte o en el almacenamiento, también durante algunos procesos de empacado, de exhibición o durante el uso.
Químicos:
Proteger contra la contaminación micro biológica que el medio ambiente puede propiciar; migraciones de otros productos almacenados; gases provenientes de la respiración del mismo producto o de otros productos que en algunos casos aceleran su maduración. De igual manera los materiales del empaque podrán reaccionar con los componentes químicos del producto empacado.
Igualmente, debemos analizar la contaminación química, producida por el medio ambiente al producto y su empaque, como también la que estos puedan causarle al medio ambiente.
Comerciales:
Durante la exhibición, venta y postventa, el producto puede sufrir daños, no solo por los riesgos enunciados anteriormente, sino que además pueden ser adulterados, cambiados, substraídos, contaminados o imitados. El empaque adecuado debe proteger también de estos riesgos ya que cualquier deterioro que afecte al producto o al empaque mismo, determinará su rechazo por parte del comprador final.














