Eres quien me atrapo y no porque me hayas tendido una trampa, más bien sucedió que tú sonrisa de sol me enamoró, tu mirada de cielo hizo estragos en mi pensamiento, tus mejillas arreboladas y de pétalos de rosa me embrujaron y... Ya no hubo vuelta atrás, caí en la red de tu chispeante y burbujeante forma de ser. Me tienes en tus manos, me tomas suavecito entre tus dedos y me introduces en tu corazón, me tienes en ese lugar privilegiado y si, tengo la enorme fortuna de que estés enamorado de mi y pueda ser parte de tu vida y de tu alma.
Leregi Renga












