Marzo 25, 2024
"...y pudieron aprobar la contratación de un reemplazo en virtud de la forma en que el anterior encargado fue removido de su puesto."
—RK

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Marzo 25, 2024
"...y pudieron aprobar la contratación de un reemplazo en virtud de la forma en que el anterior encargado fue removido de su puesto."
—RK
Entredientes
Una forma de expresarse que exaspera a cualquiera, corresponde a una situación que todos hemos vivido.
Quizás en medio de una discusión o en medio de un arrebato, en una conversación, para piropear a alguien ajeno, o simplemente para sacarse el grito del alma cuando algo molesta mucho. Siempre corresponde a una situación en que no se puede decir algo de frente: por obligación o por decisión propia. Me recuerda a esa historia que siempre nos cuentan de Galileo, sobre su descubrimiento de traslación y rotación del planeta, pues tuvo que retractarse de sus dichos frente a la Iglesia, solo porque él tenía la mala costumbre de vivir, y que luego de decir “me retracto” entredientes salió un “sin embargo, gira”...
... La gran semejanza del usar gritos para expresarse y el murmuro entredientes, es que quien los usa no tiene el más ínfimo interés de entender ni de darse a entender para con el otro interlocutor. Y lo peor, es que se ofenden y hasta a veces se ponen violentos cuando uno pregunta “¿me puedes explicar, porque quiero entender qué me quieres decir?” porque casi nunca hay voluntad ni capacidad para articular una respuesta y uno, lo justifica con capricho y del tonto y en muchos casos, empieza un griterío sin justificaciones reales. A veces, la única forma en que las personas pueden relacionarse, es a través de los gritos. Y cuando tienes sobredosis más cuesta entender y más queremos preguntar ¿Por qué? y cuando aclaras “mira, te pregunto por qué, porque quiero entenderte y de verdad me interesa saber qué me quieres decir” es porque realmente va mal todo y la comprensión se fue al carajo, detrasito de la capacidad por hacerse entender y de la voluntad en ser claro, por una parte y solícito por la otra. Y hay varias etapas: 1.- No entiendo que quieres decir (y repiten lo anterior) 2.- Pero dijiste lo mismo y no entiendo (y repiten lo primero, con dos decibeles más) 3.- ¿me puedes escuchar? (y repiten lo primero, con cuatro decibeles más) 4.- Oye, por gritar más no haces que entienda más (y repiten lo primero, con ocho decibeles más) 5.- Por gritar más no tienes más razón (y repiten lo primero, con dieciséis decibeles más) 6.- Por lo menos me escuchas, quiero entender no mas (y repiten lo primero, con treinta y dos decibeles más) Cuando recuerdas que alrededor hay más gente, tratas de bajar el volumen y tu interlocutor no lo hace. Por lo menos a mi me da mucha vergüenza que personas extrañas me miren con lastimera pena. Jamás ha ocurrido el milagro que intervengan, de última para recordar el silencio incómodo de quien huye.
Y así. Creo, al final de cuentas que la existencia del entredientes, es mejor que la del grito. Por lo menos con en el entredientes puedes ser cómplice del cinismo y evitar tanto mal rato. De todas maneras no soy capaz de decir a gritos, solo así entredientes, “El hecho de estar tan nerviosa siempre, me tiene destrozado el colon”.