Porque sin buscarte te encuentro.
En mis sueños más reparadores de la noche te veo, y cuando despierto revivo cada sensación y mi vida se va en ello.
En mis pensamientos de la noche, estas también. He imagino y siento vivo el calor de tus abrazos, el fuego que son tus besos, el arte que es tu cuerpo y el aroma que desprende de sus seductoras y varoniles curvas.
No te busco, pero siempre te encuentro, siempre presente. Involuntariamente y accidentalmente, te pienso sin mi consentimiento y no hay nada que pueda hacer.










