Amores bonitos, de patitas esponjadas, bigotes y muchos pelitos. Amor leal, fiel, cariñoso, lleno de maullidos, travesuras y mimos.
Estos también se llevan en el alma, dejan sus rasguños en el corazón, pero no son de los que hieren, son de los quedan indelebles cómo caricias y te hacen sonreír por la ternura que emana de ellos.
Son sus piruetas graciosas, sus gestos chistosos, sus ojos cambiantes, su forma de amar tan singular la que me hace amarlos y agradecer su presencia en mi vida.
Leregi Renga











