HAZ LO QUE SEA PARA QUE NO PAREZCA AMOR.
Haz lo que sea para que no parezca amor
que es lo que se lleva ahora.
Duelen tantas tripas en nombre de la libertad.
Tú dices “libre”, yo digo “cobarde”.
Cobarde todo aquel que no esté presente
cuando el otro esté desnudo y vulnerable.
Cobarde todo aquel que puso límite desde el principio.
“Yo es que no quiero nada serio”, como si no fuese lo suficientemente serio estar dentro físicamente de otro ser humano.
“Yo no creo en las etiquetas”, como si ponerle nombre a algo fuera algo malo.
“Yo solo busco pasar el rato”, como si la vida fuese para siempre.
Hay algo neurótico en nuestra manera actual de relacionarnos.
Tan irrespetuoso con la vida.
Tan impaciente, y queremos más: más picante, más gorda, más grandes, más altos, más guapas, más fuertes, más delgadas...
Nos aburrimos porque no nos soportamos a nosotros mismos,
porque no queremos que nadie nos conozca.
Porque es más sencillo empezar de nuevo, cada vez vendiendo nuestra mejor cara.
Porque es más sencillo follar que limpiar lo follado.
Porque tenemos miedo a que en el fondo seamos un auténtico fraude (por eso asusta lo auténtico).
A que cuando el otro arañe un poco, vea que no hay nada.
Y aquí seguimos rascando, cambiando cromos repetidos, poniéndonos ropa interior cara para que otros se limpien los pies al entrar.
Haciendo del amor una servidumbre de paso.
¿No sientes, a veces, que tú vales más que todo eso que haces?
Que tú eres un jodido milagro.
Con tus ojos verdes que todavía pueden ver.
Con tus pies moviéndose para llevarte al lugar que quieras.
Con tu boca capaz de dar las gracias.
Con tu piel ocupando una plaza en el mundo.
¿No sientes, a veces, que tú mereces más que lo poco que te dan?
Cinco minutos entre las piernas,
y un Whatsapp que dice: “ahora no puedo hablar”.
Lo más triste es que esta sociedad ha conseguido invertir los papeles.
Ahora si dices que sientes algo, estás loco.
Es muy pronto, muy arriesgado. Poco inteligente.
Dime tú, cómo lo haces para no sentir algo cuando lo haces.
Cómo se hace para que nunca parezca amor,
y simplemente parezca un accidente.