Mucho drama. Mucho caos. Mucha excitación. Mucha estimulación. Suena agotador, ¿verdad? Claro, a la larga lo es pero, como sucede cuando se usa cocaína u otro estimulante poderoso, a corto plazo estas relaciones proporcionan una estupenda vía de escape, una gran distracción y, por cierto, una máscara muy eficaz para la depresión


















