Exijo, antes que nada, libertad de expresión para no ser juzgada por cada acto que cometa en mi vida(digo acto porque aunque no te equivoques y las cosas salgan bien siempre va a haber alguien criticándote)
Exijo que cualquier enfermedad que atormente la vida de alguna persona en el mundo se extinga y que todos mueran de viejos y por causas naturales. Así podría disfrutar más las visitas a mis abuelos, sin tener que ver a mi abuela inyectarse insulina ni a mi abuelo saludándome tres veces por su olvido.
Exijo que los abrazos tengan el poder irrevocable de curar todas las preocupaciones y nervios, mi madre lo agradecería muchísimo.
Exijo a todos los padres, principalmente al mio, que entiendan que el tiempo es mejor que un par de billetes.
Exijo que todos podamos vivir sin probar una gota de alcohol jamás. De esta manera no tendría que considerar unos borrachos a todos los hombres de mi familia.
Exijo que los triángulos, cuadrados o cualquier figura geométrica deje de existir en el amor. Porque a veces esperar no vale la pena si siempre se va a la misma situación, entiendan que los ciclos nunca terminan ni empiezan. Tal vez si Diego se decidiera o mi hermana dejará de esperar.
Exijo que el amor sea tratado como se debe: con respeto y sin discriminación. Para poder ver a mis tías besarse en las calles y riendo en cualquier parte.
Exijo finales felices a todas las historias inconclusas, porque aunque sé que la vida real no es como las películas me gustaría ver más sonrisas al caminar hacía casa.
Exijo familias unidas para todo huérfano real o psicológico.
Exijo dejar de exigir imposibilidades.