ALMAS Y FLORES ~ CAPÍTULO 8
GIF no me pertenece, crédito para el que lo hizo :D)
Park Chanyeol x Lectora
Número de palabras: 3531
Capitulo anterior / siguiente
Mamá cuando era pequeño me dijo que había una pregunta que siempre haría que la gente comience a hablar… ¿Cuál es tu color favorito? toda mi vida la había utilizado para hacer nuevos amigos, pero ahora sentado junto a ella en un callejón que parecía no haber sido lavado en años descubrí realmente porque mi mama me había aconsejado esa pregunta.
Los ojos de mi alma gemela estaban rojos por la cantidad de lagrimas que lloró, tomé el valor de agarrar su mano, tratándola como si fuera de cristal que estaba a punto de romperse en mis manos, ella se aferró con la misma fuerza con la que el niño toma su frazada favorita, al dejar escapar la pregunta de mis labios, noté que ella miraba al piso y en una voz ronca dijo que el color azul era su favorito, por instinto vi mi marca que nos identificaba como almas gemelas sonreí un poco al ver que el azul aún era visible a pesar de la tinta que había puesto sobre él.
—El mío es rojo— dije con cierto nerviosismo porque no sabia como ella iba a seguir interactuando conmigo, pero apretó sus dedos a los míos y los dos respiramos como si en ese momento nuestras almas se reconocieran.
Me invadía una sensación de bienestar, la misma que sientes cuando tomas agua después de haber estado horas en el mar demasiado salado, murmuró algo que no llegue a percibir, pero ella alzo su vista viéndome directamente, tenía ganas de pasar una mano por sus mejillas para borrar los rastros de su llanto.
—Lamento que tengas que verme así— esta vez lo que dijo no se me escapó así que la observe curioso para contestarle
—Yo no— ella volteo a verme sorprendida por mi respuesta, pero evité su mirada concentrándome en sus manos lastimadas —¿Haces esto muy seguido? — pregunté mirando las marcas de sus uñas y las llaves deseando poder curarlas al instante.
—¿Has leído Alicia en el país de las Maravillas? Exactamente en esa parte del libro, donde llora tanto al ver que es demasiado grande, que hace una piscina de sus lágrimas, eso es lo que me sucede, cuando las situaciones me rebasan demasiado hago algo para anclarme a la tierra— su voz era rasposa a causa de haber llorado, algo en mi lazo hizo que a los dos nos llegara una ola de sanación.
—Se que no he sido la mejor persona contigo, pero a partir de ahora seré tu muelle, puedes descansar conmigo— ella asintió como dándome a entender que había escuchado, pero a la vez ignorando mi comentario
—No, lo digo en serio, no importa que, créeme que puedes descansar conmigo— esas mismas palabras le había dicho una vez a mi madre después de una pelea con mi papá
—No se que hacer— su voz era pequeña y por primera vez note la diferencia entre sus manos y las mías, como mis manos parecían envolver las suyas de una manera perfecta, ella me vio a los ojos y fue como si toda la ternura se desbordara por los poros
—Compartiremos la carga, al igual que en Alicia, nadare contigo por las lágrimas— entrelace mi dedo pequeño con el suyo y como cuando las nubes se mueven para dejar pasar los rayos del sol, vi que sus ojos se iluminaron un poco.
Saque mi celular con mis audífonos, los desenrede con cuidado de no soltar su mano mientras lo hacía, le di un auricular, buscando la canción perfecta, me desplazaba por toda mi biblioteca de música, encontré la canción y la puse a todo volumen, las primeras notas flotaron en el aire que compartíamos.
La canción se mezcló con nuestra respiración, la sentí relajarse incluso noté que yo me había acercado un poco más a ella permitiéndole recargar su hombro con el mío.
Las ultimas notas se quedaron revoleteando por el aire
—Vamos a que Suho vea esa herida— dije mirando con cierto recelo la sangre secándose
—Me da vergüenza—respondió mirando con cierto odio sus zapatos
—Solo seremos Suho, tu y yo, además es médico a eso se dedica— dije como si fuera poca cosa que tuviera como amigo a uno de los mejores doctores de la ciudad
—¿Es medico? — me pregunto, vi como ella se iba a comenzar a rascar las heridas
—Si, pero eso no cambia nada, vamos, además iremos a mi departamento a que descanses un poco, tu mamá te espera mas tarde ¿cierto? — me levanté del suelo y le ofrecí mi mano
—Si— ella la tomo sin ni siquiera dudar y caminamos, me sentía raro de no tener el calor de su mano en la mía, pero me mantuve cerca de ella, cerré mi puño recordando el artículo que me había dado Suho sobre las almas gemelas y los efectos E’xact así que traté de mantenerme con la mente clara.
Le mande un mensaje a Suho que fuera lo bastante inteligente de perder los chicos y ayudarme con ella porque estaba un poco perdido en que hacer, a lo que mi amigo respondió en menos de un minuto que nos veríamos en mi casa.
La conduje al edificio, me sentía torpe con mis movimientos a causa de no saber como tratarla, el haber leído los artículos estaba haciendo comportarme de diferente manera.
—Siéntate donde puedas, Baekhyun deja sus cosas por doquier— ella asintió ignorando los calzoncillos con figuras de Overwatch, fui a mi cuarto buscando algo para darle y se cambiara, encontré una vieja playera de la escuela de arte, un par de pants grises, unos calcetines con figuras de Pokémon y encontré que tenia un repuesto de cepillo de dientes imagine que era lo menos que podía hacer por ella.
Cuando regrese a la sala, ella dormía sobre el sillón en una posición incómoda, pero aun en su sueño se abraza a si misma como si con eso estuviera evitando romperse enfrente de todos o tal vez yo estaba analizando de más la situación simplemente tenía frio.
Fui por una manta a mi cuarto, la tape con ella, me senté en la cocina dejándola descansar y seguí leyendo otro artículo, con un plumón iba resaltando algunas cosas de las que quería investigar más.
“La formación de un lazo: Efecto E’xact en parejas de Europa Central” Estudio realizado en 277 personas demuestran la importancia de las Almas Gemelas y el impacto positivo en la vida de su otra mitad”
Nora y James se amaban a través de sus amigos, al parecer su lazo llego a afectar a sus amigos haciendo que todos ellos tuvieran un proceso de aceleramiento para conocer a sus almas gemelas…
Me perdì en la lectura solo reaccioné cuando escuché la puerta siendo tocada, abrí para encontrarme con Suho con el cejo fruncido y preguntándome por ella, le señalé el sillón a lo que el asintió. Nos acercamos y noté como ella aun durmiendo parecía cargar el peso del mundo en sus hombros, me sentí mal porque sabía que yo estaba añadiendo más peso a lo que tenía.
Como si ella percibiera que estábamos observándola, abrió los ojos, al verme se relajó, con cuidado se sentó y veía hacia todas partes buscando algo, comprendí y fui por lo que le había traído para que se sintiera más cómoda.
—El baño esta por esa puerta, la llave del agua caliente es la que esta pegada a la pared, hay toallas limpias—ella asintió y salió disparada al cuarto de baño
—Y decías que no eras buena alma gemela— Suho se dirigió a la cocina antes de que pudiera decirle algo mas
Cuando salió de la ducha, Suho se dedico a limpiarle las heridas con mucho cuidado, me di a la tarea de preparar alguna sopa, Suho hablaba bajo cuando me acerque solo pude escuchar “espero que un día me dejes ayudarte” vi que ella hacia todo lo posible para no llorar.
Con los pocos ingredientes en mi refrigerador hice una sopa, sabia que no era la mejor del mundo, pero esperaba que le ayudara un poco, la puse en la mesa mientras que mi amigo le recitaba los cuidados que tendría que tener para no seguir lastimándose.
Escuche con atención, parecía que ella se sentía avergonzada pero cuando se fu Suho y comíamos en silencio me dio la gracias.
—Se que es difícil para ti compartir conmigo, pero gracias por todo lo que estas haciendo por mi — sorbió su sopa evitando mirarme
—Sonaré egoísta, pero por favor ten paciencia conmigo, estoy aprendiendo lo que es ser el alma gemela de otra persona — le regale una sonrisa a lo que ella me vio sorprendida
—Esta ves si lo intentaras? — pregunto y muy escondido escuche la felicidad en su voz
—Si— mi respuesta hizo que ella ocultara su cara en la sopa, no sabia si estaba sonrojada por lo caliente de la sopa o por mi respuesta
Las pocas horas que nos quedaban antes de que ella tuviera que regresar con su mamá fueron un remolino de preguntas acerca de las cosas más triviales, por ejemplo, si le ponía salsa de tomate a las papas fritas o era de las que ponía la salsa a un lado para irlas remojando una por una.
Cuanto más la veía notaba cosas diferentes por ejemplo cuando el sol pegaba a su cabello hacia que se vieran destellos rojos en él, la manera en la que sus ojos poco a poco habían perdido la hinchazón por haber llorado.
En el camino al tren tome su mano con la intención de no perderla entre el mar de gente, trate de ignorar el bienestar que me embargaba cada que estábamos juntos, en el poco tiempo que viajamos por el metro intente ir un poco mas despegado de ella para que no sintiera que estaba invadiendo mucho su espacio, pero ella negó el espacio y en vez de sentarse en los asientos vacíos se quedó de pie junto a mí, los dos tomábamos el mismo tubo metálico para no caernos, pero siempre tuve cuidado de que ella fuera más cómoda que yo.
Percibí su perfume n siquiera me inmute un poco al notar que era igual a la de las flores que ella vendía, cuando fue la parada bajamos juntos, estaba vez ella no oculto su sentir y entrelazo su brazo con el mío, compre en el camino un chocolate caliente para ella.
—Gracias por todo Chanyeol— su nombre en su boca sonaba tan correcto como una plegaria a Dios
—De nada, abrígate bien y trata de descansar un poco más— dije tímido
—Tratare de hacerlo, adiós— se volteó y camino sin mirar a atrás
—¿A que hora sales mañana? —le pregunte con voz mas alta para que me pudiera escuchar
—Por la mañana, a las 8, pero tengo que abrir la tienda— miro de nuevo l piso, lo mas probable que fuera por haberse acordado de lo que había sucedido escazas horas atrás
—Vendré por ti— esta vez fui yo el que no espero su respuesta y me voltee
———————————————
Tomo poco tiempo para llegar al negocio, Luhan junto con Xiumin estaban poniendo el nuevo vidrio para su florería mientras Baekhyun los guiaba, ni siquiera les quise preguntar porque hacían todo eso porque con la sonrisa y el dedo arriba que me dio Baekhyun entendí que la sentía también su amiga, aun no quería pensar si era por el efecto E’xact o porque realmente ella había logrado estar intricada en el pequeño duende.
A decir verdad, no entendía mi sentir, era como si me sintiera sin nada de carga, para describir el sentimiento lo haría diciendo que mi cuerpo estaba remojado en burbujas de agua carbonatada.
Toda mi vida me había cuestionado las almas gemelas, pero cuando apareció la mía fue como si todo tuviera sentido, me sentía conectado al planeta, pero algo en mi aun seguía susurrando que caminara con cuidado, que todo esto era un juego, no era real, era artificial.
Me distraje con un cliente, el cual quería un tatuaje de un pequeño jaguar justo en sus costillas, listo para saltar, en el poco tiempo de planeación, comencé a dibujar, me escurrí entre el grafito, solo poniendo a algunas letras que rebotaban en mi mente de la música que había decidido esta tarde poner Tao a todo volumen.
Cuando el diseño estuvo listo, se lo enseñe al chico, sonrió aunque me pidió añadirle algunos elementos ,as, cuando por fin estuvo como le gusto, hice el esténcil, con cuidado lo prepare para el y lo puso en el lugar, se levanto a mirarse al espejo, a decir verdad no recuerdo mucho solo que sentía en mis manos fuego, unas ganas de crear, el chico logro hacerme respuestas pero no sabia ni siquiera que le contesté solo podía recordar los ojos felinos del animal mirándome de regreso.
Cuando termine y le explique los cuidados al chico caí en la cuenta de que al igual que Alicia en el País de las Maravillas estaba cayendo en una espiral y no me importaba, solo me causaba curiosidad lo que iba a encontrar.
—A veces me preocupo por ti Chanyeol— me dijo mi papa una tarde que estábamos manejando de regreso a casa después de haber paso la mayor parte del tiempo jugando tenis en el club cerca de las afueras de la ciudad.
—¿Por qué? — pregunté
—Tienes demasiado fuego en ti, yo alguna vez lo tuve— siguió hablando en acertijos, y eso lo odiaba, odiaba que la gente creyera que solo por ser joven era una especie de chimpancé que no tenia ni idea de lo que pasaba a su alrededor.
-—¿Y? - pregunte con esa arrogancia característica de ser joven
—Cuando te quemaste ese día que hicimos la fiesta en el jardín, te acuerdas de esa pequeña ampolla que se te hizo— seguía mirando al horizonte enfrente de nosotros mientras yo fruncía el ceño pensando que nada de la mierda que salía de su boca tomaba sentido —Eres eso Chanyeol, abrasivo, lastimas, a pesar que trate uno de poner ungüento a la herida ardes por mucho tiempo, eres abrasivo— ni siquiera fue necesario que intentara herirme con lo que dijo me sentí avergonzado.
—¿Eso es malo? - esta vez mi voz era mas baja como la de un niño lastimado
—Claro que no hijo, es perfecto, sigue así, yo tenía eso, ¿pero sabes que hicieron? Me pusieron un vaso drenando el oxígeno y me extinguí, pero papa esta recuperándolo, ni siquiera tu mama podrá pararme— dijo entre risas y volví a perderme a mirar al paisaje
Cerré mis puños rogando por no ser una herida para nadie
—¿Estás ahí? - la dulce voz de Yume me saco de mis pensamientos, hasta ese momento percibí que ya estaba en casa
—Si, claro, pasa— la recibí en mi cuarto
—Chanyeol, gracias por darle una oportunidad a esto— tomo sus manos en las mías, en sus ojos vi reflejado el mismo cariño que tenía Baekhyun por mí, recordé el texto sobre el efecto, pero me resistí a creer que la amistad de Yume solo fuera una reacción al lazo
—Yo también me siento en paz con todo esto, pero aun dudo— dije en voz baja igual a la que había hecho para mi papa ese día
—Es normal dudar, créeme, a veces veo a Baekhyun comiendo con la boca abierta y gritándole a la computadora, en ese momento me pregunto como puedo querer a alguien que para mis estándares no era el indicado, si me preguntaras cual era mi prototipo de chico que me hubiera gustado seria alguien como tu amigo Chen, un chico que resulta ser un pilar cuando lo necesitas, parece tratar a todos con delicadeza y da todo por los demás o tal vez como tu alma gemela, la haz visto? Tiene una sonrisa muy dulce— me sonroje cuando menciono a mi pareja, pero entendía lo que quería decir
—A veces no es tanto lo que queremos Chanyeol sino lo que necesitamos, y créeme, así como esa chica parece tener paciencia para que todas esas flores se abran para demostrar su belleza, lo aplicara contigo, mírate ahora, has podido tener todo un día sin el traer un ceño fruncido pegado en tu frente— puso su dedo en mi frente feliz y así fue como nos encontró Baekhyun
—Yume no juegues con mi juguete preferido— mi mejor amigo me abrazo, apachurrando su mejilla contra la mía en señal de cariño al igual que un perro.
Cerré los ojos disfrutando de un poco de l que el universo me estaba trayendo.
Chanyeol… me seguirás? — mi padre murmuraba al pie de mi cama borracho mientras mi mama golpeaba la puerta para que me dejara dormir en paz
—Solo quiero dormir en paz— le respondi tallando mis manos contra mis ojos con esperanza de sacudir mi sueño
—Eres igual a mí, me haces orgulloso hijo— me dio un beso húmedo en la frente para después irse a pelear con mi mama, cuando Yoora vino a checarme me encontró lavándome la frente con jabón mientras lloraba mirándome al espejo.
La pesadilla hizo levantarme de un brinco, sintiendo el sudor del terror de volver a sentirme encerrado en esa pesadilla, hui al baño abrí la regadera y me bañe sin importar que apenas el reloj marcara las 4 de la mañana, estuve listo en un parpadear, tome mi libreta de dibujo y después de años dibuje el perfil de mi padre llorando, tratando de alcanzar unos crisantemos blancos.
Tache el dibujo, enojado, después de unos minutos me di por vencido, camine por las calles solo para encontrarme en la calle donde estaba el local y su florería.
Afuera estaba su amiga, mirando con tristeza el vidrio ya compuesto, sin alguna marca de lo que había sucedido apenas hace un día.
Me vio, por un momento su mirada se suavizo para después mirarme con enojo
—Te odio, pero en este momento no me necesita a mi— dejo en mis manos un poco de albahaca y se fue, estaba extrañado, pero lo guarde en mi bolsillo
El sol surgió en una llamarada de luces, perseguí el amaneces por la ciudad con un café en mi mano y mi música acompañándome.
Me senté en la banca afuera del hospital, disfrutando de ver como el mundo parecía despertar, con cierta tristeza miraba a las familias comiendo sin ganas con la esperanza que la persona en el hospital sanara pronto.
—¿Me podrías dar la hora? - una señora se sentó junto a mí, traía en sus manos un refresco junto con una rebanada de pastel, note que sus manos temblaban tal vez por su nerviosismo
—Las 7:40— ella asintió ante mi respuesta y se relajo un poco, note sus lagrimas a punto de desbordarse — Es una hermosa mañana, no cree— dije con cierto nerviosismo a su reacción
—Si, este tipo de mañanas son lindas pero tristes, huelen a recuerdos— miro al infinito justo como lo hacían mis padres
—Hoy me paso algo extraño— solté la línea esperando que tomara el anzuelo para que me preguntara mas
—Me haría bien escuchar tu historia— la señora me miro con cierta esperanza de olvidarse del mundo
—Me dieron un pedazo de albahaca, acaso usted sabrá qué hacer con él, además de poner a cocinar la pasta— sonreí a lo que ella cerro un poco sus ojos entretenida
—Fue por parte de alguien cercano? O alguien que esta trabajando en acercarse— se recostó en la banca acercándose un poco a mi calor
—Definitivamente alguien que no me soporta — saque la albahaca enseñándosela
—Es una buena señal querido, es una bendición, en algunas culturas la albahaca significa paz, riqueza, buenos deseos y que tu hogar se llene de bendiciones— dijo con una sonrisa
—¡Oh! - observe la pequeña hierba, corte una hoja y se la ofrecí, ella estaba vez sonrió y sus ojos se volvieron como lunas
—Eres una persona muy cálida, gracias— tomo mis manos entre las suyas y por un momento recordé a mi madre
—Mi madre siempre me recordaba que “Un acto de bondad es por sí mismo un acto de felicidad” era un pensamiento de sus escritores favoritos— dije nervioso
—yo creo que tu madre seria una buena amiga mía— sonrió místicamente nuevamente, para darme una caricia en las manos y levantarse
—Es tiempo de que entre de nuevo, ¿Chanyeol? Si algún día necesitas flores ven a mi tienda familiar— saco de su bolsa una tarjeta y me la dio, asentí, guardé la tarjeta sin mirarla.
No paso mucho tiempo para que alguien tocara mi hombro con cuidado, al voltearme me encontré con mi pareja con unas ojeras enormes, pero se veía un poco mas animada, traía en sus manos un refresco y el pastel
Mis ojos se abrieron de asombro
—Ya se luzco como una lunática— ella se ruborizo y se cubrió la cara
—No, para nada, es solo que el mundo está dando vueltas demasiado rápido y apenas puedo seguir el paso— dije sin poder comprender lo que había sucedido
—Bienvenido al País de las Maravillas- ella comenzó a caminar mientras yo miraba la tarjeta de la florería con el nombre de la florería de mi alma gemela.
El destino si que estaba riéndose de mi…











