Escenario largo y con partes muy skinship, que van a disfrutar igual 😏❤️
No había que ser una genio para darse cuenta que Kim Jong In era un maldito dios griego en persona. Lo bueno, se sentaba solo al frente mía, lo malo… Media legión de mujeres del instituto andaba detrás de él.
Espalda ancha, labios grandes y un cuerpo envidiable, era la tentación en persona y el muy cabron lo sabía. Jugaba con eso, vivía de eso y su imagen dependía de ello, pero para su pesar era la única que no caía ante esa farsa. Si, me encantaba, pero no quería entrar en su juego, por eso mismo era la chica que más lo “odiaba”, y eso solo hacia que se acercara más a mi, que intentara caerme bien o qué si quiera le prestará atención. Era un Playboy que tenía la atención de medio instituto, pero solo quería la mía ya que , obviamente, no se la daba. Incluso cuando iba a casa lo ignoraba, caminaba en la acera del frente mirándome, haciendo gestos y riendose cuando mis ganas de ignorarlo eran muy obvias.
Odiaba que tuviera ese efecto en mi, odiaba que se me acercara y odiaba como sus pestañas revoloteaban cuando me miraban, incluso cuando solo me pedía un lapiz prestado.
-Eres un desastre Jong In, ¿Qué harías si no estuviera?
-¿Sin ti? Nada nena- otra cosa que odiaba, que me dijera nena y se diera la vuelta tan campante como siempre.
¡A ESTA ALTURA YA DEBERIA PAGARME 4 CIRUGÍAS AL CORAZÓN!
Hace poco leí un manga, era el de una chica que su padre se casaba con una mujer que tenía ¡13 hijos! Y que… Al final, 12 se enamoran de ella. Algo muy lejano a la realidad, pero eso no era lo que más llamaba mi atención, lo logró un concepto que en japonés se decía Tsundere y como mi curiosidad fue más grande investigue sobre el. Al parecer esa página de Google me había descrito a la perfección, era una Tsundere con Jong In, y de hecho mi actitud estaba logrando lo mismo que el buscador decía, su atención. Pero ¿Las mujeres también podíamos ser así?, La misma realidad me decía que si. Unas manos grandes me quitaron el libro mientras lo leía en una parte recondita del patio escolar.
-No sabía que te gustarán las historias de amor- dijo mientras dejaba el libro fuera de mi alcancé, era inútil tratar de tomarlo, era muchísimo más alto que yo y no me iba a rebajar a su nivel.
-Me puedes devolver mi libro porfavor.- alargue la mano mientras movía con mi lengua la piruleta que había comprado minutos atrás. El se encogió de hombros y me lo dió de vuelta, tome mi bolso y lo mire con ironía- Para la próxima, las cosas se piden con “porfavor” y “gracias”- estaba ya por irme cuando su mano atrapó mi muñeca y me giró solo para apretarme contra el.
-Entonces… Si te pido que por favor me dejes besarte ¿Tendrías que decir que si?- el corazón me iba a mil por hora, más cuando sentía su respiración tan cerca y su abdomen rozando con el mío. Su mano se acercó a mi boca y saco el dulce que llevaba aún, se lo puso en la suya y me soltó, solo se dió la vuelta y se despidió con la mano, dejándome con un ataque en todas las partes de mi cuerpo.
Eso había sido tan… Erótico que quería morirme. ¿Cómo se podía vivir después de eso?, Mi corazón no lo sabía y mi mente menos, ya que esa misma noche quiso imaginarlo completamente desnudo. No podía ni mirarlo al otro día, literalmente nos habíamos dado un beso indirecto y eso me dejaba peor y cada vez que lo miraba en el patio mi mente lanzaba flashes del sueño de había tenido.
Pero algo no me cuadraba ese día, su luz estaba más apagada, era sus aura… Algo dentro de él se había roto. Ese día no me había mirado, ni siquiera molestado, tampoco reaccionaba de igual manera con las chicas.
Su actitud me había dejado descolocada, algo le había pasado y al parecer era la única que lo notaba. Me tiré a mi cama pensando en él, eran las 5 de la tarde y mis padres habían salido, con mucha razón ya que era viernes y al parecer desaparecerían todo el fin de semana. Uno de los beneficios de ser tranquila y que nunca causará problemas, era el de que cuando se iban, me dejaban la casa para mí sola. Además no era que iba a llamar a toda mi clase y organizará una fiesta… No, no era mi estilo. Mi estilo era estar sentada en el sillón viendo películas hasta que me muriera del sueño, pero antes de que siquiera me sentará a encender el televisor sentí un golpe en la puerta. Con cautela abrí la puerta y me encontré a Jong In frente a mis narices, estaba oscuro pero podía notar una pequeña herida en su pómulo.
-¿Jong In?
-Se que no debería pedirtelo… Pero eres la persona más cercana que tengo- okey, eso me había dejado en shock- necesito que me dejes quedarme aquí por esta noche…
-¿Disculpa?- mi cara era un poema, ¿Tenerlo acá? Oh no, iba a ser un peligro.
-Por favor… Solo está noche.
-Pero mis padres…- no quería decirle que no estaban… Pero lo vi tan destrozado que solo abrí más el portón para que pasara.
-Gracias- me abrazo y entró a la casa. Al entrar detrás de él sabía que estaba perdido.
-Ven…- subimos las escaleras y lo guíe hacia mi habitación. El miraba maravillado mi habitación, la cual para mí, era completamente normal.- Dormirás en mi cama, yo traeré un saco de dormir.
-Pero… No es correcto, osea yo te pedí que me dejaras estar acá, yo debería dormir en el piso- el me miraba como un pequeño cachorrito.
- Tranquilo, de verdad no me molesta- le sonreí y salí de la habitación para buscar el bendito saco de dormir, al encontrarlo lo lleve de vuelta, pero esta vez Jong In estaba concentrado en mi estante donde tenía discos de diferentes grupos musicales.- ¿Qué haces?
- Oh… Yo solo… Quería ver esto- se alejó de allí, como si lo pillara haciendo algo indebido, reí y le pase el disco que le llamaba la atención.
-Solo velo, no me molesta- el esta vez me sonrió y se sentó en el piso a mirarlo, me senté a su lado y lo mire.- ¿Comiste algo?- el negó con la cabeza.- Te traeré algo entonces.
Le lleve algo de la cena que quedaba, el me dió las gracias y empezó a comer. No podía creer que estaba en mi habitación, miraba su rostro mientras el se concentraba en comer, aún andaba con el uniforme del instituto, pero estaba sucio. Me puse de pie y fui al closet de mis padres, rebusque en la ropa más vieja y se lo lleve a Jong In.
-Toma… No dejaré que te metas a mi cama con esa ropa.- se lo lance como broma y él me sonrió apenado.
-Disculpa por entrometerme así en tu casa- mientras hablaba saque una caja de primeros auxilios y me senté frente a el- No debería hacerlo… Menos cuando no están tus padres, pero no sabía a quien recurrir.
-Hablas como si te siguiera la policía- reí mientras gentilmente desinfectaba el corte que tenía en su pomulo- ¿No te está buscando la policía verdad?- Vi como su sonrisa, la verdadera se mostró ante mi.
-Me sigue algo peor- abrí los ojos por la sorpresa y se rio fuerte por mí cara- Es mentira… Pero escape de alguien si.
-Mientras no se meta a la casa está bien- mi mano rozo sin querer sus labios y casi sentí el corazón salirse por mi pecho.
-¿Qué estabas haciendo antes de que molestara? - estaba ya finalizando y puse una pequeña curita en su rostro.
-Me dedicaba a ver alguna película… O alguna serie, nada realmente importante.- me daba vergüenza hablar tan cerca con él y el solo sonreía ante mi.
-Sabes… Ayer descubrí que el manga que estabas leyendo, tiene un anime- levanté la cabeza un tanto sorprendida ¿Había investigado a causa de mi?- Vi el primer capítulo y me gustó bastante…
-No me gustó tanto el manga en realidad…
-Deberías ver el anime… Puede que te guste- ¿Porque de un momento a otro estábamos tan callados? Yo aún seguía frente a él y su perfume ya me estaba volviendo un poco loca. - Creo que ire a cambiarme…
-Ah si si, claro- intenté pararme pero caí en el piso nuevamente, me reí ante mi estupidez y el también copio mi reacción, alargó la mano y yo la tomé, me ayudó a pararme, pero no solo a dejarme en pie, si no que me apretó contra él. Su rostro se acercó al mi, pero se desvió hacia mi oído.
-Muchas gracias… Nuevamente- me beso en la mejilla y se fue de la habitación. Me senté en la cama para tratar de regular la respiración, el corazón o todo lo que en este momento se moviera de manera irregular. Es que no podía… No podía tenerlo tan cerca, yo estaba sufriendo y solo me provocaba querer llorar.
Estaba en mi mini debate cuando entro nuevamente pero ya cambiado, me miró con una sonrisa en los labios y se sentó a mi lado, en silencio me puse de pie y fui a cambiarme, logré tranquilizarme ya en el baño tirándose agua helada en el rostro. Trate de volver lo más rápido posible a la habitación para acostarme en mi cama improvisada, pero Jong In ya estaba allí.
-¿Qué haces en mi cama improvisada?- me reí y me puse a su lado.
-Ya te dije, no deberías dormir en el piso- lo empuje con mi pie.
-Eres mi invitado y deberías dormir en mi cama- me agache mientras lo empujaba.-¡Sal de allí!
-Estoy bien acá- reí ante su reclamo de niño pequeño.
-No dormiré en mi cama, ya lo dije- me crucé de brazos y el se sentó mirándome.
-¿Entonces quieres dormir conmigo?- abrí los ojos con sorpresa y lo golpeé.
-¡Diablos Jong In! ¿Quién crees que soy yo?- el se reía ante mi reacción.
-Una chica muy hermosa, eso creo que eres- me quedé mirandolo.
-Eso se lo dices a todas las chicas, a mi no me vas a engañar.
-Nunca se lo he dicho a nadie…
- No te creo- de verdad que no le creía, ni un pelo. Tomo mi mano y las entrelazó con las suyas.
-¿Tu crees que cualquier chica me haría sentir así?- su mano subió y la posicionó en su pecho, podía sentir como su corazón latía más rápido de lo normal. Levanté la vista y lo ví a solo centímetros de mi rostro, estaba nerviosa, más al tenerlo nuevamente tan cerca. ¿Debía permitir que me besara? ¿Estaba bien?…
Su mano soltó la mía pero eso no evitó que la mía siguiera en su pecho, ahora él había arreglado un mechón de pelo que había caído traviesamente al costado de mi rostro. Sus dedos paseando por la piel cercana a mis labios me provocaban cosquillas y sensaciones demasiados satisfactorias.
-Quiero que sepas… Qué de verdad- susurraba estas palabras, como si alguien nos fuera a descubrir- de verdad me gustas.
-Jong In…- El negó con la cabeza.
-Solo no respondas- sus labios tomaron los míos en un suspiro, como si lo desearamos desde hace mucho. Su corazón latia más fuerte en mi mano mientras el mío estaba que se salía por mis oidos y mi estómago solo gritaba de emoción. Sus labios eran los mejores que había probado en la vida, más cuando de manera casi desafiante me puso espaldas al piso y el encima de mi. Mis manos… Diablos mis manos no podían estar quietas, trataban de recorrer su cuello, su espalda y su cabello… Su hermoso y sedoso cabello. Nuestras bocas jugaban entre las dos y nuestras lenguas profundizaban el beso hasta niveles insospechados. El sentir su peso encima mía solo hacia que temblará de emoción, el tenerlo así de cerca hacia que mi entero cuerpo respondiera de maneras que no conocía. En un momento jure sentir como un pequeño gemido escapó de sus labios y como yo sonreí ante ese detalle.
Estaba cayendo en un pozo sin fondo de puro placer y solo con un beso. Luego de quedarnos casi sin aire nos separamos, nuestras respiraciones agitadas y nuestros cuerpos con más calor del normal, el me sonrió y se acomodó a mi lado. Entrelazó nuestras manos nuevamente y me miró.
-No sabes cuántas veces soñe con que te besaba… Pero nunca pensé que lo hicieras de una manera tan expectacular- una pequeña risa se escapó de mis labios.
- Solo… Me deje llevar- me encogí de hombros y el sonrió nuevamente ante mi gesto.
Pasamos algunos minutos así, solo mirando el techo y escuchando como algunos autos pasaban por la calle. Pronto empezó a darme sueño y él al ver como poco a poco iba cayendo me tomo en brazos y me dejó en mi cama.
-Buenas noches nena- cerré los ojos y en un momento me desconecte de la maravillosa realidad.
Desperté asustada, ¿Había soñado que me había liado con Jong In? O ¿De verdad había pasado?. Mi habitación seguía igual que siempre y el saco de dormir no estaba donde lo había dejado ayer. Bajé las escaleras y no vi a nadie, ni una señal, ni un ruido… ¿De verdad lo había soñado?. Me senté en la escalera frustrada conmigo misma, como era posible que mi subconsciente fuera tan maldito como para crearme a un Jong In tan real que hasta sentía aún el roce de sus labios.
Maldito Jong In y tus apariciones en mis sueños. Quería desquitarme y fue al baño, ese día saldría, ¿Dónde?, Aún no lo sabía… Pero quería escapar de mi casa. Cuando ya estaba por cerrar la puerta principal escuché la voz de Jong In a mis espaldas.
-Eres rápida… Quería traerte esto para que desayunaramos juntos, pero creo que llegue más tarde- su mano tomo la mia.- Aish no importa, iremos a un parque para aprovechar el dia- mi cara era un maldito poema, ¿Todo esto había pasado de verdad?, El beso, las caricias, el quedándose a dormir… TODO HABIA PASADO DE VERDAD.- ¿Que pasa nena?, Tienes cara de sorprendida.
-Yo… Solo es que, aún no me acostumbro a nuestras manos juntas- mentí descaradamente, no quería parecer una loca frente a él, menos cuando… Al parecer habíamos iniciado una relación.
-Entonces me imagino que costara a que te acostumbras a mis besos- me reí al ver que su coquetería seguía intacta.
- No será fácil que me acostumbré a ti completo- el me acerco más a él y me dió un beso en los labios.
-No importa, tenemos demasiado tiempo para conocernos- sonreí ante eso, está vez caminamos juntos hacia el parque, con las manos juntas y la sonrisa intacta.
Si, había caído ante Jong In, pero a diferencias de las demás chicas… El también había caído por mí.
Por supuesto que no esperaba verlo ahí. Hubiera esperado ver a cualquier persona pero no a Do Kyungsoo.
Y aun así él estaba ahí.
“Tiene que ser una maldita broma” se dijo la chica.
El mundo era demasiado grande. Corea del sur era grande con sus 49 millones de habitantes de los cuales 600 mil vivían en Jeju, así que ¿Por qué entre toda esa población justo él tenía que entrar por la puerta de la cafetería?
Al principio creyó que lo estaba alucinando. No sería la primera vez que le pasaba y de reojo, muchos chicos parecían él, pero esos labios. Podría estar sedada y estaba segura que aun así reconocería esos preciosos labios en forma de corazón.
Pudo haberse volteado, pero repentinamente estaba congelada. Habían pasado 3 años desde la última vez que lo había visto. Cuando era más inmadura, más simpática y mucho más ilusa.
Fue hasta que esos enorme ojos cafés se posaron en los suyos que su mente reacciono. Volteo la mirada de golpe a su cappuccino y sintió que las manos le sudaban.
“Oh, dioses de los ex novios con labios preciosos, háganme invisible”
Pero de pronto escucho que susurraba su nombre y sintió como una sensación caliente le recorría todo el cuerpo.
“Ya pasaron 3 años, ya no debería tener este poder en ti” pensó, mientras se volteaba lentamente para encararlo.
“Mierda”
Esos 3 años habían hecho maravillas en él. Lo primero que noto fueron sus brazos, estaban cubiertos por un sweater negro, pero aun así pudo ver lo fornido que lucía ahora.
Ahogo un silbido, incluso sus hombros se veían más anchos y estaba más alto, habría crecido unos 5 centímetros, pero la chica los sentía como 10. Su sedoso cabello estaba más corto, había dejado de lado su peinado de lado para tomar un estilo simple que lo hacía lucir maduro, mucho más maduro de lo que ya era 3 años atrás.
- De verdad eres tú- dijo él y segundos después una sonrisa se posó en sus labios. Ahora recordaba porque quería besarlo cada vez que sonreía
- No esperaba encontrarte aquí- susurro ella, no sonreía pero parecía como si su corazón lo hiciera pues brincaba feliz dentro de su pecho.
De pronto había deseado haberle dicho que si a su amiga cuando la invito a pasear por la playa. Si tan solo hubiera dicho que sí, no se encontraría aquí con los nervios de punta ni el corazón latiéndole con fuerza.
La sonrisa del chico se apagó un poco pero aun podía ver sus comisuras levantadas.
- No veo ni rastro de ti por 3 años en Seúl y te encuentro aquí, en el lugar más inesperado- susurro él.
“Todo siempre ha sido inesperado contigo” pensó ella. Todo, incluso la forma en la que se habían conocido había sido inesperada. Paseando por Hyangwojeong una tarde de sábado. Ella iba por su cuenta, con su cámara en las manos y esa mirada impresionada en su cara. A penas llevaba un par de meses viviendo en Corea y había decidido ir a conocer por su parte. Con una guía de turista en una mano y un diccionario en la mochila.
Aun así, toco el hombro de él por coincidencia y pregunto el camino para llegar al Geunjeongjeon en su pésimo intento de hablar coreano aun leyendo un par de palabras en su diccionario. Y aun así, él no se rio de ella y le agradeció enormemente cuando le contesto en inglés.
- Me dirigía para allá, puedes seguirme si gustas- lo dijo serio, pero algo en él le hizo darse cuenta de que parecía nervioso. Y fue cuando noto esos labios, la forma delineada que los enmarcaba y los suaves que parecían.
Ella simplemente había dicho “Gracias” y sonreído antes de comenzar a seguirlo.
Parecía que siempre lo encontraba en los lugares más extraños, en los momentos más inesperados.
Le había preguntado su nombre y después de que el dijera “Kyungsoo, Do Kyungsoo”, la conversación había fluido suavemente. Él tenía 22 y ella tenía 19. Él estudiaba medicina y ella estudiaba negociosos, pero parecía que tenían más en común de lo que parecía. Claro, no lo sabrían hasta la siguiente vez que se encontraron en aquel restaurant de fideos, dos meses después.
“Destino” había pensado ella cuando lo había visto en aquel restaurant. Ella iba con la chica con la que vivía y él la había reconocido primero. Acercándose cuando ella estaba a punto de salir del lugar.
- Hola- dijo su voz como la miel y ella había sonreído de inmediato cuando lo había visto parado frente a ella.
La había acompañado a casa y cuando habían llegado ahí, le había pedido su teléfono para la sorpresa de ella. Y no había podido evitar reír un poco ante el repentino temblor en sus manos.
Fue en ese momento en el que supo que las cosas no iban a ser las mismas después de conocerlo.
Parpadeo volviendo al presente, ni siquiera notando lo llorosos que se le habían puesto los ojos ante los repentinos recuerdos. Vio la preocupación pintada en el rostro de él y sacudió la cabeza lentamente antes de fingir una sonrisa.
- No sabía que habías regresado a Corea- susurró ella y vio que él se mordía el interior de la mejilla.
- Regrese hace dos meses…tenía cosas que hacer- dijo mirándola fijamente y ella bajo la mirada antes de asentir.
Sabía que tenía que irse de ahí pronto. Estaba seguro que cada minuto que pasara frente él ahí sería cada vez más doloroso.
Vio la sorpresa en sus ojos cuando se puso de pie.
- Debería irme, me están esperando- susurro ella. Vio que el bajaba la mirada, incluso parecía decepcionado- Me alegro de verte- susurro ella y esta vez no supo si mentía o era de verdad.
El volteo a mirarla de nuevo
- Yo también, no sabes cuánto- susurro él y la chica sintió como se le agitaba el corazón- cuídate.
Repentinamente quiso haberse quedado más, contemplar un poco más su rostro, pero ya se encontraba caminando a la salida.
Miro el día lluvioso y soltó un suspiro antes de emprender su camino.
- ¡____!- grito una voz haciéndola parar de golpe. No tenía que voltear para reconocerlo, sabía que era él.
No se movió de su lugar hasta que una mano tomo su antebrazo haciéndola voltear. Lo miro con los ojos abiertos y aguanto la respiración.
Vio que él miraba su agarre sobre su brazo y lo soltaba rápidamente dejando detrás una sensación de cosquillas sobre el brazo de la chica.
- Estaba pensando que…me gustaría que habláramos…digo, aún estoy sorprendido de haberte encontrado aquí después de que…-guardo silencio y lo vio parpadear rápidamente- ¿Podría tener tu numero? Me gustaría invitarte a cenar.
“Dile que no” se dijo “Dile que puede ir a invitar a su madre”
Pero se vio a si misma repitiendo los dígitos de su celular mientras Kyungsoo los tecleaba en la pantalla táctil.
Lo vio sonreír cuando guardo su teléfono.
- ¿A las 8, está bien? Pasare por ti a tu hotel- susurro él
- ¡No!- dijo ella y vio que el abría los ojos con sorpresa- veámonos aquí- susurro. Si le decía donde se quedaría no podría escapar o evadir sus llamadas.
Parecía que iba a insistir pero debió ver algo en el rostro de la chica pues simplemente asintió.
- Debo irme- susurro ella y vio que él suspiraba- nos vemos- dijo despidiéndose con la mano. Él sonrió y también se despidió de ella con la mano.
La chica dio media vuelta y comenzó a caminar velozmente, aun podía sentir la sensación de su pesada mirada sobre ella mientras daba vuelta en la esquina de la calle.
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Inefable (Continuación)
So, im native spanish speaker and realice there’s not a lot of spanish exo writers and wanted to give it a shot. This is just an experiment, so if actually is someone out there reading this i thank you a lot, i love you. There’s a second part of these too but i want to see how do you react to this chapter and see if i should upload the sencond one. Anyway, thank you :)
Bueno, nativamente hablo español y me di cuenta que no hay muchos escenarios en español sobre Exo así que decidí probar mi suerte. Solo estoy experimentando, así que si alguien esta realmente leyendo esto y les gusto, gracias y te amo <3 Hay una segunda parte, pero quiero ver la reacción ante este capitlo antes de saber si subirlo. Gracias de todas, formas :)
(GIF no me pertenece, crédito para el que lo hizo :D)
Kim Minseok x Lectora
Advertencias: Futuras escenas de violencia y contenido sexual ;)
Número de palabras: 2152
Capítulo anterior / siguiente
Cerraba y abría mis puños, me dolían un poco pero realmente el hombre que estaba enfrente de mí, se veía peor, me sentía demasiado enojado, pero Suho había sido lo demasiado listo como para mandar a los tres demonios que habían causado todo a China junto con Lay para tratar asuntos en ese país por unas semanas.
-Hyung, creo que ya es suficiente, no nos ha dicho nada y esto se ha prolongado demasiado, esto ya raya en la crueldad, incluso para ti- Sehun estaba sentado en la mesa, enfrente de nosotros el hombre se estaba desangrando, apenas y podía reconocer su rostro de los golpes que le había dado
No quise decir nada, pero sabía que tenía razón, mis nudillos estaban a punto de abrirse si seguía golpeándolo quedarían marcas, y odiaba eso, fui al lavabo y solo escuché un balazo indicando que Sehun ya se había encargado.
-Mira, me ha manchado con su sangre mis tenis nuevos- hizo un gran puchero señalándome las gotas en ellos.
-Vamos Hyung te comprara unos nuevos- jale su mano y marcando el número de los que se hacían cargo de limpieza de cuerpos llegaron rápidamente.
Me había debatido si era bueno mandarle un mensaje para disculparme por lo que fuera que hubiera pasado ayer, pero cuando lo hice solo me respondió con un “está bien :)” me explico que no podría contestar tantos mensajes porque estaba arreglando su departamento, suspire peinando mi cabello.
No sé qué haría cuando la tuviera que ver en la cafetería, esta vez conoceríamos una que estaba en la parte norte de la ciudad, al menos Sehun me mantenía entretenido viendo la cantidad de tenis que se probaba y rechazaba, cuando encontró unos solo pude soltar un gran bostezo y no me sorprendí al ver la cantidad que costaban.
Los chicos me llamaron pidiéndome disculpas y asegurándome que Lay estaba haciéndolos pagar lo suficiente con los trabajos que tenían que hacer, no me importo y les afirme que los esperaría en el aeropuerto, cortaría cada una de sus pestañas y haría que con ellas lavaran todos mis instrumentos del laboratorio.
La casa estaba más tranquila sin los demás, D.O me estaba enseñando una nueva llave de jiujitsu que aprendió, mientras hacia mi rutina de ejercicio, realmente no quería recordar lo que dije anoche, al parecer todos habían notado que era mejor no mencionarlo, pero podía escuchar las frases en mi mente, aumente el peso y así aguantar más en mis piernas, las risas de ella y su rubor, hice más lagartijas, pero no aguante más y caí al piso cuando recordé lo cerca que estaba ayer de besarla.
Tape mis ojos y trataba de controlar mi respiración, pero por la risa que trataba de esconder Suho con una tos, era obvio que se me notaba mi nerviosismo ¿Qué haría al verla pronto?
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Llegue a acostarme a mi casa, Xiumin solo me había enviado un solo mensaje y demasiado cortante, le aseguré que todo estaba bien pero tampoco quise hacer mucha conversación, sino no podría concentrarme al menos todo el departamento ya había quedado resplandeciente, no había ropa sucia, ni trastes sin acomodar, y pensar que todavía tenía que ir a trabajar en el programa.
Llame a Jae, el cual se escuchaba triste, pero algo en mi sabía que su familia lo ayudaría a sanar más rápido, me aseguro que cuando terminara su tiempo con ellos, tenía que ayudarlo a entrar al departamento de Joo.
Decir que había descansado en la noche era una mentira, sentía la presión en mis hombros, pero tenía que trabajar en ese programa y todo lo que me había perdido, llegue para encontrarme un caos en la oficina, estaba sucio, desordenado y realmente las historias que estaban considerando no eran lo que buscábamos, puse en orden al equipo haciendo que me ayudaran en las labores.
Los siguientes días se pasaron en un parpadeo por las grabaciones, los amigos de Jae estaban haciendo los mejores esfuerzos para que todo sonara a la perfección, esta vez era una pareja de adultos mayores encontrándose en el asilo después de haber tenido una relación cuando tenían 15 años.
Xiumin y yo regresamos a los mensajes crípticos y monosilábicos, no quise pensar mucho en ello, porque aun en las noches después de haber tranquilizado a un Jae que sufría pesadillas, miraba el techo y aun podía recordar cómo se sentía su aliento en mi cuello, escondí mi rostro en la almohada, y repasé mis líneas para el programa.
Me vestí para la cita y tras la última grabación, tome mi celular y note que había un mensaje de Xiumin para preguntarme si pasaba por mi o lo veía en el lugar, decidí verlo en el lugar tenía que mentalizarme para vernos.
El metro había sido mi mejor amigo, entré a los baños, acomode mi cabello y aplique de nuevo el labial, mi corazón latía a mil por hora, era ahora o nunca, si dejaba pasar esto jamás me repetiría que también sentía algo. Cuando vi la cafetería sabía que sería del agrado de Xiumin tenía una de esas máquinas Bunn de las que me había explicado, tome un último respiro y me inundo el olor a café, estaba en la mesa y podía ver que sus pies se movían nerviosos, pero al verme, se volvió una estatua, cuando iba a sentarme el rápido se levantó y jalo mi silla
-Lo siento, estoy demasiado nervioso, solo quiero volver a disculparme- le sonreí y solo asentí
-No te preocupes, ¿ya has ordenado? - dije a lo que el negó, cuando el mesero se acercó, pedí mi nueva bebida favorita latte vainilla y el un cold brew.
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No sabía cómo interpretar su respuesta, su ligero rubor en las mejillas indicaba que no había estropeado todo, me hablo acerca de su nuevo programa, evitaba mirarme a los ojos, pero cuando lo hacia enrojecía, era una buena señal todavía, pero me molestaba la nueva tensión que se estaba creando.
-Xiumin- su nombre sonaba tan tierno en sus labios, moví mi cabeza hacia un lado para demostrarle que estaba escuchándola
No pudo decirme lo que quería porque había llegado el café, dio las gracias y se dedicó a dejar enfriar su café, tome un pequeño sorbo.
-No habrá precipitado de plata que supere el brillo de tus ojos- me tape rápidamente la boca mientras tosía, el líquido estaba subiendo a mi nariz y no podía respirar bien, ella puso su mano en mi espalda dando pequeños golpes.
-Lo siento, soy una boba, no debí de haberte dicho eso, lo siento- pero mi risa sofocada la hizo callarse.
-Eres tan fina y delicada como picnómetro de 10 ml- conteste esperando su reacción, ella sonrió y volvió a sentarse, no sé cómo la tensión parecía hacerse más densa, pero era más por juego que por otra cosa.
Ni siquiera me importo que la acidez del café no fuera la adecuada, cuando ella sonrió por lo mucho que le gusto su latte pensé en traerla de nuevo, o enseñarle a hacer el suyo.
-Tengo que ir de regreso a la estación, sino no podré llegar a tiempo para terminar la grabación- me dijo, fruncí el ceño, pero asentí, sus labios habían tomado un tono rojo por el calor del café, podía notar un poco de espuma en la comisura de sus labios, cerré los ojos y pedí la cuenta.
-Mal día? - me dijo cuando íbamos caminando a mi coche, me había ofrecido para llevarla
- ¿disculpa, no te he entendido? - le conteste, pero ella solo me sonrió y señalo a mis nudillos que todavía tenían pequeñas marcas
-se ve doloroso, pero no sé si quiera saber realmente la respuesta- le abrí la puerta
-No es nada, solo un accidente de trabajo, ¿a qué hora sales de trabajar? - comencé a conducir y su perfume inundo el auto, y me hizo sentir tranquilo
-Como a las 9- volví a fruncir el ceño, si hacia la cuenta había trabajado demasiado hoy
-Estamos atrasados por mi ausencia en estos días así que hacemos todo lo posible para terminar pronto-me explico
- ¿quieres cenar conmigo? - la pregunta escapo de mis labios sin siquiera pensar, ella abrió la puerta y supe que esta vez cenaría tarde
-Está bien, pero esta vez será por mi cuenta- podía ver su sonrisa mientras me decía adiós
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¿Qué estaba pasando? Tome mi mano y la puse en mi corazón, no tuve tiempo para pensar cuando me llamaron para comenzar a grabar, me trabe unas cuantas veces, pero funciono la grabación, tenía ganas de llamar a Jae, pero sería demasiado inconveniente, la chica de sonido me sirvió de guía, compuso mi delineador que gracias a mis manos temblorosas estaba siendo un desastre.
-Toma la iniciativa, si es tan tímido y reservado, le llevara más de mil años hacer un movimiento, solo dale un empujón- guiño su ojo y me ruborice.
A las nueve, pude ver su auto, cuando me vio me saludo y esta vez no deje que me abriera la puerta, me metí rápidamente a el coche, mi mala costumbre de no traer suéter que abrigara, hizo que él comenzara a buscar en su asiento trasero por algo, cuando saco una sudadera le agradecí
-Creo que es de Chanyeol, tiene el mal hábito de dejar ropa por si acaso un día la llega a ocupar- estaba concentrado en el GPS donde había introducido la dirección del lugar donde cenaríamos.
-Se nota que lo quieres, no dejarías que alguien que no te agrade dejara en desorden algo- le respondí, el afirmó y comenzó a contarme como su amigo era su dolor de cabeza.
Cuando llegamos, el observaba por todos lados sin encontrar nada, solté una risa y le señale un coche donde estaban despachando comida, pensé en las palabras de la chica de sonido, tenía que hacer algo, trague saliva y tome su mano, se tensó por completo, estaba pensando en soltarlo, pero cuando lo iba a hacer, el estrujó su mano devuelta
- ¿que va a llevar la pareja? - me ruborice demasiado, pero conteste con la orden que tenía en mente, tras confirmar que Xiumin no fuera alérgico a algo, no quería terminar como la película de Hitch.
Mientras llevaba la bolsa con comida y discutía que no lo dejaría pagarme nada, lo hice sentarse en la banca, él se quedó callado cuando vio la vista que el Rio Han regalaba
-Es hermoso- susurro a lo que yo solo hice un ruido de afirmación
-Jae y yo descubrimos esto un día que teníamos demasiado estrés- abrí los contenedores, el saco los palillos, se aseguró que yo fuera la primera en comer, la verdad cada día era más fácil hablar con él y comprendía mejor sus gestos, era fácil pensar que era una persona fría pero la diferencia está en las pequeñas cosas, como la forma en que sus ojos se arrugan un poco con felicidad, o la manera en la que frunce la nariz cuando ríe.
-Me gustas- le dije cuando me ayudo a guardar todo en la bolsa para tirarla
El silencio se hizo pesado, se podía cortar el ambiente con un cuchillo, cerré los ojos y cuando sentí un dedo en mi pómulo izquierdo los abrí y me ofrecía su mano, después de tirar la basura subí al coche, mis ojos me ardían de aguantar mi llanto, el regreso en coche era abrumador, solo quería desaparecer, no había peor rechazo que el silencio.
Cuando llegamos a mi conocida calle, le di las gracias, pero mi voz se quebró, me iba a quitar la sudadera, su mano estaba en mi mejilla
- ¿Estas bien? - me pregunto, mi vergüenza se hacía más grande cuando las lágrimas salieron
-Espero que esto no arruine nuestra amistad Xiumin, fue iluso de mi parte haberte dicho mis sentimientos- abrí la puerta, pero el volvió a reír, cuando lo voltee a ver, sostuve mi aliento, era una gran sonrisa
-Pensé que era bastante obvio y no era necesario decirlo, pensé que habías comprendido- volvió a reír mientras pasaba una mano por su cabello
- ¿Qué? - realmente mi cabeza daba vueltas
-Me gustas, créeme que no a todo el mundo le digo líneas románticas químicas, ni le regalo tiempo, ni tampoco hago tiempo para contestar mensajes, no sufro cada semana bebiendo mal café por cualquiera, me gustas, algo en ti me hizo parar de jalar el gatillo esa noche- me miraba a los ojos, sostuve por primera vez la mirada sin miedo, y sonreí
-Esta será una gran historia, el día que confesé que me gustaba, me hizo llorar porque pensé que me había rechazado, pero en su cabeza él pensaba que yo había entendido aun cuando ni siquiera dijo nada de vuelta- comencé a carcajearme, el me despeinó, lo que sea que fuera esto y la mezcla de personalidades sin duda ninguno de los dos nos aburriríamos.
AU: donde Kai y Baekhyun son YouTubers pero los shippean con parejas equivocadas. __________________ Estamos emocionadas por ver lo que saldrá de una idea creada en un sábado en la madrugada.
Miembro: Do Kyungsoo ft. aparición de Zhang Yixing
Género: Romance
Número de palabras:5.3K
“Trouvaille: algo preciado encontrado por casualidad.”
Volvió a patear el muro con fuerza haciendo que los cientos de candados que colgaban de este temblaran.
Respiro agitadamente y se limpió las lágrimas que se deslizaban por sus mejillas. Trato de calmar sus sollozos pero la furia tan grande que sentía solo lograba hacerla llorar con más fuerza.
La gente a su alrededor la miraban sorprendidos, con desaprobación y otros más se reían de ella. La chica ni siquiera lo había notado.
- Maldito seas, Zhang Yixing- susurro la chica con furia. Miro una vez más el candado que llevaba aquellas iniciales grabadas y volvió a patear el muro con fuerza, esta vez incluso había hecho que la pierna comenzara a dolerle.
Cerró los ojos con fuerza tratando de calmarse y bufo.
- Seguir pateando todo y conseguir que te arresten no hará que duela menos- la chica abrió los ojos de pronto y miro en dirección a donde aquella voz profunda le había hablado.
Había un chico ahí. La miraba serio, tal vez demasiado serio. Era de estatura baja y su cabello era muy corto. Tenía unos enormes ojos obscuros y unos voluptuosos labios en forma de corazón.
Parecía inofensivo, pero algo en su voz le dijo que no lo era.
Desvió la mirada de ella y vio como sus ojos centraban su atención en algo que el chico sostenía en su mano. Un candado en forma de corazón, vio el ceño del chico fruncirse y luego como soltaba un suspiro.
Al menos aquel desconocido había conseguido calmarla.
Paro frente al menú que era proyectado en una pantalla de la dulcería del cine. No sabía cómo había terminado ahí. Había salido de su casa si ningún destino en particular y había terminado comprando un boleto para la última función de la comedia romántica que se proyectaba.
Vaya que era masoquista.
Pudo haber llamado a alguna amiga, pero no tenía nada de ánimos de ver a nadie. No había tenido ánimos de nada por los últimos tres meses.
Y sabía que estaba siendo ridícula. Que ningún idiota al que le había dedicado 2 años de su vida y que a la primera oportunidad que había encontrado la había dejado por una compañera de su estúpido estudio de baile, merecía sus lágrimas ni su tristeza. Pero aquí estaba.
Malditas bailarinas, con sus estúpidos cuerpos estéticos.
- Unos nachos con extra queso y una sprite grande- susurro un chico en la fila de al lado captando su atención. Esa voz le parecía extrañamente familiar.
Volteo pero el chico estaba de espaldas a ella así que no logro reconocerlo. Se encogió de hombros y espero su turno para que tomaran su pedido.
Miro su charola mientras esperaba sentada en una banca a que fuera hora de su función. Había comprado chocolates, nueces de la india y una charola de nachos. Parecía demasiado pero estaba segura que no le costaría nada terminar con todo.
Cuando entro a la sala busco su lugar sin prisas y luego se sentó acomodando su charola perfectamente en el asiento de alado que estaba segura, no se llenaría. Faltaban 2 minutos para que comenzara y solo había alrededor de 8 personas en la enorme sala, incluyendo a un chico con una gorra que estaba sentado a un tres lugares lejos de ella.
La película comenzó sin trascendentes, como había imaginado, ninguna otra persona había entrado a la sala y ya habían pasado 20 minutos de la película.
A los 10 minutos de su comienzo había empezado a sentirse molesta, había algo en el protagonista que le hacía recordar al idiota de Yixing y tuvo que tragar con fuerza para que los ojos no comenzaran a llenársele de lágrimas una vez más.
Un estruendoso sonido la hizo voltear en dirección al chico que estaba cerca de ella.
- Mierda- dijo el chico y tuvo que entrecerrar sus ojos para ver lo que sucedía.
Había tirado sus nachos sobre su regazo y estos habían ido a parar en el piso. Sintió un poco de lastima por él ¿Quién no odiaba desperdiciar dinero y además llevarse una buena vergüenza de paso?
No supo que la movió, pero se vio a si misma tomando las servilletas que había llevado consigo y poniéndose levemente de pie para tomar el lugar junto a él.
- Ten, pensé que tal vez podrías ocuparlas- le susurro en tono bajo para no molestar al resto de las personas.
El chico levanto la mirada en su dirección pero no pudo ver sus ojos pues los tapaba la gorra negra que llevaba puesta. Aun así pudo ver las silueta de sus labios que formo una leve sonrisa.
- Gracias- dijo, su voz era grave y se dio cuenta que era el chico de hace un rato en la fila de la dulcería.
¿Por qué le parecía tan conocida esa voz?
Vio a su larga y delgada mano tomar las servilletas que ella le extendía y bufar antes de comenzar a limpiarse. Ella llevo la mirada hasta la charola de nachos intacta que descansaba con el resto de sus cosas. Se levantó sin más y paso a gachas hasta ahí para luego tomar la charola y regresar al lado del chico.
- Tómalos- susurro ella, la verdad es que comenzar a ver esa película le había quitado el apetito y ahora de verdad dudaba que si quiera fuera a comérselos
- Oh, no…puedo ir a comprar otros, de verdad…- su voz era suave, hacía que una sensación agradable recorriera su columna de arriba bajo. Sonrió levemente
- No voy a comerlos, tómalos. Quedarse sin nachos al comienzo de la película es una tragedia- lo escucho reír levemente y luego escucho como un gran “Shh” resonaba en la sala haciendo que ella también riera.
Sus manos tomaron los nachos suavemente y volvió a dirigirle otra sonrisa. Tenía bonitos labios.
- Gracias, Torre Namsan- susurro él y ella abrió los ojos con sorpresa.
Fue entonces que algo en su mente hizo Click.
“Seguir pateando todo y conseguir que te arresten no hará que duela menos”
Esa voz.
Sin duda ese chico era este chico.
Sintió que el color le subía a las mejillas y cerró los ojos con fuerza antes voltear su cara hacia enfrente. Estaba muy avergonzada, había querido olvidar todas las idioteces que se le habían ocurrido hacer aquel día y ahora su suerte la traicionaba una vez más.
- Si te hace sentir mejor, probablemente parezca que me orine o que algo peor me paso y toda la gente me mirara con asco al salir- susurro de nuevo aquella suave voz y aunque se sentía terrible no pudo evitar comenzar a reírse.
La sala entera comenzó a abuchearlos
- Vayan a coquetear a otra parte- grito alguien que estaba por ahí y ella miro al chico sonriente.
- ¿Quieres salir de aquí?- le pregunto sin pensar y vio que el asentía de inmediato.
El tomo su refresco y los nachos que le había regalado junto a la basura de los que él había tirado, ella se dirigió a tomar su bolsa y su charola antes de que los se dirigieran a la puerta.
No sabía que estaba haciendo, hasta donde sabía el chico podía ser un completo psicópata y aun así había aceptado subir a su auto y ahora él manejaba sin rumbo alguno.
Había algo en él, no sabía cómo explicarlo pero la hacía sentir con un peso menos sobre ella, se sentía cómodo y la verdad es que también necesitaba despejar su mente.
- Sé que ya estoy un poco tarde pero, mucho gusto, soy Kyungsoo, Do Kyungsoo- susurro haciendo que la chica lo mirara de nuevo.
Ella sonrió y vio que el intentaba tomar una nacho sin éxito, extendió su mano y tomo uno antes de ponérselo cerca de la boca. Vio que el abría los ojos con sorpresa y que luego sonreía levemente antes de tomarlo entre sus labios. Estaba segura de que si hubiera la suficiente luz podría ver el sonrojo en sus mejillas.
- Mucho gusto Kyungsoo, soy _____ susurro ella
Se encontraban en la playa de Eurwangni. A más de una hora de Seúl, más lejos de lo que alguna vez imagino que estaría con un desconocido.
- ¿Cuánto tiempo duro?- pregunto él
Los dos se habían quitado los zapatos y estaban sentados sobre una manta que el cargaba en la cajuela de su coche.
El sonido de las olas era demasiado relajante que hasta la chica había llegado a olvidar que tenía compañía.
No tuvo que preguntarle a que se refería, lo sabía.
- 2 años- susurro la chica y volteo a mirarlo. Se había quitado la gorra y ahora podía ver a la perfección sus enormes ojos y sus bonitos labios a la luz de la luna y de algunos faros que se encontraban cerca de ahí.
El asintió en silencio
- ¿Consiguió a alguien más?- pregunto él y ella soltó un suspiro antes de asentir. Al parecer era demasiado obvio.
- Es bailarín, el maldito es realmente bueno- susurro la chica con enojo- entrena en esta enorme academia y…la chicas prácticamente se lanzan sobre él, cosa que realmente nunca me había importado- la chica rio- siempre me había hecho sentir como la única, tiene una forma de mirarte que te hace pensar que solo tu existes para él. Así que nunca me imaginé que un día llegaría de visita a su academia para verlo prácticamente teniendo sexo con una de las bailarinas de ballet- la chica cerro los ojos levemente y suspiro- malditos bailarines.
Kyungsoo no dijo nada, tal vez esperando a que ella se tranquilizara un poco y cuando abrió los ojos para mirarlo, vio que él no había dejado de mirarla en lo absoluto.
- ¿Sabes que va a volver a buscarte, verdad?- le pregunto Kyungsoo y ella lo miro con confusión.
- ¿Cómo lo sabes?
Él bajo la mirada y rio levemente.
- Porque estuve en una difícil relación con una chica por 4 largos años- susurro él y luego volvió a mirarla- habíamos sido amigos por una largo tiempo y yo siempre había sentido algo por ella, así que cuando por fin tuve mi oportunidad la tome- volvió a reír- no quiero ser grosero pero ella de verdad está loca, sus cambios de humor eran extremistas pero supongo que yo era lo demasiado idiota como para que eso no me importara. Y aun así a ella se le hizo tan fácil acostarse múltiples veces con uno de mis mejores amigos-la chica trago saliva ruidosamente y lo miro con tristeza- estuve dispuesto a perdonarla pero ella simplemente se fue y creo que esa fue mi clave para por fin darme cuenta de lo idiota que había sido- Kyungsoo suspiro y sonrió- volvió a buscarme hace 2 meses y la verdad es tengo que admitir que verla si me hizo sentir algo- Kyungsoo miro a la chica y lo escucho reír- pero entonces recordé por todo lo que me había hecho pasar y le pedí que no volviera a buscarme.
La chica le sonrió levemente pero después bajo la mirada a sus manos
- Fue por eso que estabas en Namsan el otro día- susurro ____.
Escucho a Kyungsoo reír levemente y ella levanto la mirada para ver esa sonrisa en forma de corazón. Era realmente guapo.
- ¿Quieres una cerveza?
Estaba segura que parecían dos locos riendo en la playa. Pero ella ya estaba muy ebria y estaba segura de que Kyungsoo estaba igual o un poco peor que ella.
- No puedo creer que haya subido a tu coche- susurro la chica mirándolo. Estaban recostados en la manta demasiado juntos- podrías ser un asesino y yo ni siquiera lo sabría.
Kyungsoo soltó otra carcajada
- Y tu pudiste ser algún tipo de maleante y aun así te deje subir a mi coche
La chica empujo su hombro suavemente y después recargo su cabeza sobre su codo volteando a mirarlo
- Oye, te regale nachos, esa es una prueba clara de que soy una buena persona- en definitiva ella estaba más ebria. Ya había comenzado a decir tonterías.
Kyungsoo la miro sonriente.
- Lo sé. Puede que solo sea tu nombre, edad y situación amorosa, pero sé que eres buena. Soy bueno juzgando a las personas- susurro y la chica soltó una leve risa en respuesta
- ¿Qué hay de tu ex novia?- Kyungsoo rio.
- He sido bueno juzgando a las personas desde que termine con ella- ____ soltó una carcajada en respuesta y Kyungsoo la miro detenidamente.
Claro que estaba ebrio, si no más recordaba habían comprado 12 cervezas de las cuales él había bebido 7 y la chica había bebido 5. Aun así, sabía que había algo en ella. Algo que lo hacía sonreír demasiado y lo hacía sentir cómodo. Era raro en él, solo pocas personas lo hacían sentir realmente cómodo y ella lo había logrado en 5 horas.
- Es de mala educación mirar a la gente con tanto detenimiento, Soo- sintió que el color le subía a las mejillas y desvió la mirada escuchando a la chica reír, luego volvió a mirarla.
Siempre había odiado que lo llamaran por ese apodo. “Soo”. Le parecía infantil y odiaba ser tratado como un niño. Pero la forma en que lo había dicho la chica, le había sacado una enorme sonrisa del rostro. No lo había dicho como hablándole a un bebe, simplemente lo había pronunciado como si fuera lo más común del mundo.
Y le había gustado.
- ¿Ahora eres policía,___ ?- pregunto el chico y coni frunció la boca levemente antes de volver a reír.
Su risa se desvaneció levemente y solo quedo una sonrisa en sus labios, miraba a Kyungsoo con atención. A una parte de su rostro en especial, sus labios.
Ya había notado como la chica miraba sus labios con detenimiento y llego a pensar que tal vez tenía queso embarrado o tal vez le había salido un grano, pero no parecía ser eso lo que la chica observaba. Simplemente entrecerraba los ojos levemente y los miraba. No es que él no hubiera hecho lo mismo con los suyos.
Tenían una perfecta proporción, eran voluptuosos y el de abajo era levemente más grueso que el de arriba, lo necesario para crear un perfecto balance. Eran rosados y estaba seguro de que la chica tomaba cuidado de ellos pues parecían suaves e hidratados. Tal vez simplemente eran tan perfectos como para no necesitar de eso.
- Tienes lindos labios- susurro la chica haciendo que Kyungsoo despertara de su ensoñación. Levanto la mirada y vio que el rostro de la chica estaba rosado pero no pareció que quisiera desviar la mirada. Rio levemente- tienen forma de corazón o por lo menos eso parece cuando sonríes.
Kyungsoo sonrió en respuesta y bajo la mirada. Aunque el alcohol lo volvía más valiente, no podía dejar de ser del todo tímido.
- Los tuyos también son lindos- susurro él tras un momento de silencio.
La chica rio
- No te sientas comprometido de regresar el cumplido- dijo la chica y él negó de inmediato.
- No es por compromiso, ____- comenzó él, se sentó sobre la manta torpemente y ella casi se cae cuando lo imito. Puso su mano sobre su hombro para que no cayera y la chica levanto la mirada hacia él- de verdad tus labios son…muy, muy bonitos- la chica sonrió en respuesta y él vio que mordía levemente sus labios captando por completo su atención- tu…- trago saliva sonoramente- ¿Utilizas algún tipo de humectante?
Por el rabillo del ojo noto que la chica asentía.
- Sí, es de cereza- susurro él y trato de mirar a otro lado pero cada vez él era más difícil. Se distrajo cuando ella volteo su rostro para sacar algo de su bolsa.
El bendito humectante de labios sabor cereza.
- ¿Quieres probarlo?- pregunto la chica. Él ni siquiera había notado que coni le extendía el humectante de labios. Simplemente asintió y se dejó llevar por la inevitable llamada que le hacia los labios de la chica.
____ no pudo evitar abrir los ojos como platos cuando sintió los labios de Kyungsoo sobre los de ella y puede que incluso los efectos del alcohol hubiera desaparecido un poco haciendo que su rostro se sonrojara.
Estaba congelada y cuando Kyungsoo lo noto se separó de inmediato, su rostro estaba muy sonrojado y la chica estaba segura de que el corazón le estaba palpitando tan rápido como lo hacía el suyo.
Vio que él se alejaba y que bajaba la mirada
- Lo siento. No sé qué porque rayos…hice eso- comenzó él y ____ sonrió en respuesta.
Quería más, sus lindos labios le habían dejado una sensación cálida y unas agradables cosquillas le recorrían el cuerpo.
Tal vez el alcohol aún estaba en su favor. El valor llego a ella en cuestión de segundos y se acercó al chico para poner una mano sobre su barbilla haciendo que la mirara.
Él la miro con sorpresa, sus enormes ojos lucían aún más grandes y lo vio aguantar la respiración. Ella sonrió aún más y sin decir otra cosa acorto la distancia entre ellos.
Kyungsoo se congelo por unos segundos pero después cerro los ojos y paso una de sus manos para posarla suavemente sobre la nuca de la chica.
Era una sensación que había superado las expectativas de los dos. Era como si sus labios hubieran sido creados en conjunto, destinados a besarse. Aun cuando se separaron algunas veces para tomar aire, volvían a unir sus labios pocos segundos después, ninguno de los dos dispuesto a dejar los labios del otro.
Aún estaban un tanto ebrios cuando caminaron hasta el auto. Kyungsoo arreglo el asiento trasero para que la chica pudiera dormir y cuando le indico que podía entrar, ella tomo su mano y lo hizo entrar junto a ella.
Estaba sorprendido, aún más cuando la chica rodeo su cintura y se recargo sobre su pecho, pero él reacciono rápidamente para cerrar la puerta y recargarse sobre esta. Rodeo el cuerpo de la chica con suavidad y suspiro.
Era cálida, ya se había desacostumbrando de arrullar a alguien pero aun así comenzó a acariciar el suave cabello de la chica haciendo que está prácticamente ronroneara, beso su cabeza con suavidad y poco después la escucho respirar acompasadamente.
Su respiración comenzó a arrullarlo y poco después el también cayó rendido.
La luz de la ventana llego de golpe sobre los ojos de la chica haciendo que despertara. Al tratar de moverse se dio cuenta que era rodeada por un par de brazos y el corazón se le acelero de inmediato cuando las imágenes de la noche de ayer aparecieron en su mente.
Se levantó suavemente y busco la mirada de Kyungsoo. Sus ojos estaban abiertos y se encontraron con los suyos haciendo que su rostro se sonrojara.
Era aún más guapo bajo los ligeros rayos del sol que entraban por los vidrios polarizados. El carraspeo suavemente y se separó de ella.
- Buenos días- susurro, su voz volvía a ser de un tono bajo y ella sonrió torpemente.
- Buenos días, Kyungsoo- susurro a chica.
Volvieron a mirarse y se quedaron en silencio por unos segundos.
- Deberíamos irnos- susurro el chico y ella asintió.
Todo se sentía demasiado incomodo, aun había algo que se sentía agradable en la presencia del chico, pero un repentino miedo de investigar más a fondo ese sentimiento la hizo evitar las constantes miradas que el chico le dirigía.
“Fue algo de solo una noche, Kyungsoo. Probablemente no volverás a verla” se dijo mientras la chica le indicaba por donde debía ir.
- De verdad puedes dejarme en la estación de autobuses, ya hiciste demasiado por mí- susurro la chica y él negó de inmediato.
- No es ninguna molestia- susurro Kyungsoo y vio de reojo que la chica le sonreía.
Un flashazo de la noche anterior vino a su mente logrando que sus mejillas se sonrojaran.
Sabía que no volvería a verla, pero quería hacerlo. Quería estar más tiempo en su presencia, pero se sentía ridículo de solo imaginarse tratando de invitarla a salir. Acababa de terminar una relación y por lo que había visto ayer, aun le dolía. Aunque también lo había besado de aquella forma…
Sacudió su cabeza tratando de alejar sus pensamientos y pronto se vio estacionando donde la chica le indicaba.
Era un edificio bonito, no era antiguo ni moderno simplemente lucia cálido y estaba en un vecindario tranquilo bastante cerca del suyo.
- Es aquí- susurro la chica sonriéndole y vio que bajaba la mirada- lo de ayer fue…raro, pero va a ser un buen recuerdo. Gracias, Kyungsoo. De verdad creo que eres una increíble persona- Kyungsoo no pudo evitar sonreí como tonto ante las palabras de la chica y vio que ella se mordía los labios pensativamente.
“No ahora” pensó el chico y trato de mantener su mirada lejos de la boca de la chica. Miro sus ojos y soltó la respiración suavemente
- Sé que fue algo extraño pero…de verdad lo pase bien. Eres una chica especial, ____. Espero haberte hecho sentir mejor- el rostro de la chica de inmediato se puso rojo y el de Kyungsoo hizo lo mismo al darse cuenta de lo que estaba pensando
- Eh…- comenzó la chica bajando la mirada- será mejor que baje- susurro y Kyungsoo apretó sus manos en puños tratando de no tomar su muñeca, pero al final lo hizo.
- Espera…-susurro el chico y vio que ___ lo miraba con sorpresa. No quería dejarla partir, aun no- crees que…puedo utilizar tu baño…- susurro el chico torpemente y vio que ella soltaba un suspiro, parecía algo desilusionada.
¿Por qué?
- Claro, esperare a que estaciones tu auto- susurro la chica y ni siquiera le dio tiempo a Kyungsoo de responder. Simplemente bajo del coche y cerró la puerta tras de ella.
Se mojó la cara por tercera vez y gruño.
- Solo pídele su teléfono, Kyungsoo- se dijo mirándose en el espejo- lo peor que puede pasar es que…no te lo de- bufo y bajo la mirada.
- ¡¿Quién es él?!- Kyungsoo abrió los ojos con sorpresa al escuchar la voz proveniente de alguna parte de la casa de la chica. Era un hombre
Se apresuró a salir del baño y luego se escondió para ver un poco de lo que pasaba.
- No creo que te importe Yixing- susurro ____, era bastante claro que estaba molesta, su voz estaba a nada de convertirse en un grito.
- ¿Cómo no va a importarme? Eres mi novia- Kyungsoo no pudo evitar fruncir la frente cuando entendió lo que sucedía.
- No, Yixing. Soy tu ex novia, tú fuiste el que me convirtió en eso- ____ estaba perdiendo los estribos y Kyungsoo se sintió tan molesto que no dudo dos veces cuando camino hasta donde la chica y el estúpido de su ex novio se encontraban.
Vio que la cara de él chico se fruncía al verlo caminar hasta ellos y ____ volteo a mirarlo con la boca fruncida, debía estar apenada. Kyungsoo le sonrió en respuesta y algo en él le hizo rodear los hombros de la chica y atraerla hacia él
- ¿Pasa algo, linda?- pregunto Kyungsoo. ___ lo miro son sorpresa y escucho a Yixing gruñir. Fue entonces que vio una ligera sonrisa en los labios de la chica y luego como su brazo lo rodeaba con fuerza
- Nada, Soo. Ya estábamos terminando de hablar- miro a él otro chico- él es Yixing, mi ex novio...
- Aun soy tu novio, ____- susurro él chico en la puerta. Ya no gritaba pero estaba muy molesto, se notaba por la forma en la que sus manos estaban cerrados en puños.
Era más alto que Kyungsoo y sí, tenía cuerpo de bailarín. Kyungsoo tuvo que admitir para sus adentros que el chico era muy atractivo. Aun así, no le intimidaba. Había peleado con chicos mucho más grandes que él sin salir lastimado.
Frunció el ceño
- No creo que eso sea posible porque yo soy su novio- susurro Kyungsoo y le dedico una mirada de muerte a Yixing.
Vio que el chico retrocedía un poco.
- Por favor, vete. Y te agradecería si no volvieras a buscarme nunca más- susurro ____, vio a Yixing dudar, pero sin más soltó algún tipo de maldición y dio media vuelta.
_____ se apresuró a cerrar la puerta y Kyungsoo vio como suspiraba con fuerza. Aun le dolía, estaba claro que no estaba lista para tener citas.
Kyungsoo bajo la mirada y también suspiro con fuerza.
- Supongo que tenías razón cuando dijiste que iba a volver a buscarme- susurro la chica y Kyungsoo la miro- nos vio llegar juntos.
- Lo siento- susurro Kyungsoo y la chica negó con una sonrisa.
- Está bien, fuiste de gran ayuda…otra vez- susurro la chica y Kyungsoo sonrió apenas.
Definitivamente quería volver a verla.
- Él no tenía derecho de venir hasta acá y hablarte así- susurro Kyungsoo- creo que…debería dejarte descansar- se acero tímidamente a la chica y la miro- eres realmente increíble, ____. No dejes que ningún imbécil te haga sentir lo contrario.
La chica le sonrió ampliamente y luego bajo la mirada.
- Gracias, Soo. De verdad espero que…encuentres a una chica que de verdad te merezca- le dijo la chica. Se sorprendió a si misma cuando dio otro paso y paso sus brazos alrededor del chico. Este no dudo ni un segundo en responderle y los dos soltaron un gran suspiro cuando estuvieron en los brazos del otro.
Kyungsoo no pudo evitar maldecir, había sido un cobarde pero ya era muy tarde, estaba arrancando su coche y había perdido la oportunidad de volver a ver a la chica.
Se dijo que ya debía de haberse olvidado de ella, que ella también debía hacer lo mismo con los recuerdos de esa noche. Pero le era imposible.
Cuando cerraba los ojos solo podía pensar en sus suaves labios contra los suyos, cuando tomaba una cerveza pensaba en todas la risas que habían compartido e incluso el solo hecho de que alguien mencionara una película, le traía el recuerdo de su reencuentro.
Estaba arrepentida, su cobardía le había impedido pedirle su número y ahora se maldecía cada vez que pensaba en como lo había dejado alejarse.
Ya habían pasado casi dos meses. Y había estado tan desesperada por encontrarlo que incluso había buscado su nombre en las redes sociales sin éxito alguno. Se sentía patética, pero simplemente quería volver a verlo, aunque solo fuera una vez más.
Kyungsoo había sido la clave para que pudiera dejar a Yixing de lado de una vez por todas y seguir adelante. Su vida había vuelto a tener sentido, sus clases volvían a ser interesantes y había vuelto a salir con sus amigos, pero algo se sentía vacío. Había algo en ella que necesitaba encontrar a Kyungsoo
Así que por décima vez, camino hasta el cinema y pidió un boleto para la última función de una tonta película de amor, de nuevo.
Miro a todas partes en la fila de la dulcería pero como todas las veces anteriores, no hubo rastro de Kyungsoo.
Soltó un suspiro y volvió a tomar asiento a la espera de que su función empezara. Sintió que alguien tomaba asiento junto a ella, pero realmente no le interesaba nada en este momento. Miro sus nachos con extra queso con desinterés y suspiro con fuerza.
- Tranquila, si tus nachos se caen, prometo que te comprare otros- susurro la persona a su lado y coni se congelo.
Esa voz solo podía ser de una persona
Levanto la mirada rápidamente y…ahí estaba. La sonrisa en forma de corazón.
- Kyungsoo…- susurro la chica, estaba segura que había dejado de respirar y el corazón le latía con fuerza.
- Ha sido un largo tiempo, ____- susurro él sonriendo. Aun cuando no lo demostrara, estaba nervioso- ¿Ultima función para la película romántica? -____ asintió torpemente y el rio- ya es hora de que entremos.
Al chico no le importo en lo más mínimo que su lugar estuviera en una fila distinta a la de la chica. Simplemente camino tras de ella y tomo el lugar a su lado. Había esperado día tras día para encontrarla y esta vez no iba a desaprovechar su oportunidad.
____ por su parte no podía dejar de mirarlo. Temía que fuera una alucinación y fuera a desaparecer si dejaba de mirarlo.
- No te asustes, no voy a tirar mis nachos esta vez- susurro Kyungsoo y ____ no pudo evitar sonreír.
- ¿Quieres irte de aquí?- le pregunto la chica aun cuando la película ni siquiera comenzaba y Kyungsoo no tardo ni dos segundos en asentir.
Caminaban lentamente por el vecindario, no había prisa, los dos simplemente estaban disfrutando de la compañía que tanto habían añorado.
- Al parecer estamos destinados a encontrarnos- susurro el chico y ____ asintió, aunque para sus adentros, los dos sabían que no habían parado de buscar al otro.
Kyungsoo no sabía cuántas veces había parado frente al edificio de la chica a la esperanza de verla sin éxito.
La chica quería decirle, quería contarle cuanto lo había buscado, pero tenía miedo, no sabía cómo iba a reaccionar el chico.
- Yo…- comenzó ____, de alguna forma tenía que dejarle saber cuánto le alegraba verlo- de verdad quería volver a verte- bajo la mirada al pavimento, lejos del rostro de Kyungsoo. Para que no pudiera ver lo mucho que se estaba sonrojando.
- También quería verte- susurro Kyungsoo tomándola por sorpresa y haciendo que levantara la mirada- creo que nunca me había arrepentido tanto de algo como de no haber pedido tu numero- Ni siquiera habían notado que ya no estaban caminando- no creí que quisieras comenzar a tener citas tan pronto…- fue el turno del chico de bajar la mirada y ____ no pudo evitar sonreír.
- Y creo que no lo estaba, pero tratándose de ti…no lo hubiera pensado dos veces- Kyungsoo levanto la mirada y la chica vio como una sonrisa se extendía por sus labios.
Los dos estaban sonrojados y se miraban fijamente.
- A decir verdad…- comenzó el chico, dio un paso hacia ___ y sonrió- no he podido dejar de pensar en ti…y no creo querer hacerlo.
La chica sonrió aún más y también dio un paso hacia él. Su colonia le trajo recuerdos de cómo habían dormido abrazados el uno al otro.
- No eres el único que tuvo un momento difícil, Soo- comenzó la chica. Estaban demasiado cerca, tan cerca que sus pechos estaban a milímetros de tocarse- me asusto el saber que tal vez no volvería a verte…
Kyungsoo ya no iba a ser un cobarde. Poso sus manos sobre el rostro de la chica e hizo que lo mirara. Los dos sonrieron.
- ¿Tengo permitido volver a probar tu humectante?- pregunto Kyungsoo haciendo que ____ riera
- ¿Por qué no lo averiguas, Kyungsoo?
La chica no tuvo que decir más. Los labios de él se posaron suavemente sobre los de ella, no había necesidad de acoplarse, era tan sencillo acostumbrarse a los labios del otro que pronto se encontraron profundizando el beso. Ninguno de los dos recordaba a ver añorado un beso tanto.
La chica le dio un leve empujo y lo separo de ella haciendo que el chico frunciera el ceño. Ella sonrió.
- No creas que esto significa que puedes besarme cuando quieras, Kyungsoo. Aun ni siquiera hemos tenido una primera cita- Kyungsoo rio en respuesta y después tomo su mano con delicadeza entre la suya.
- Entonces ¿Qué te parece si te invito a cenar y hacemos de esta nuestra primera cita?
La chica lo miro pensativa
- Solo si me pides mi teléfono cuando termine- el chico se carcajeo levemente y asintió.
- No tienes que pedirlo dos veces- susurro sonriente
Vio como las mejillas de la chica se sonrojaban, pero sin más le dio un suave apretón a su mano y comenzaron a caminar.