La desigualdad existente en nuestro país repercute en todos lados. Como muchas cosas en Chile, los remedios son considerados un bien de consumo. Algo tan importante como la salud de los ciudadanos depende de los ingresos monetarios de las personas.
El título de nuestro video es ‘’¡Que la plata no decida!’’, porque nos parece que es un título que refleja muy bien el mensaje que queremos transmitir en el video. Es intrigante en primera instancia, pero una vez que se ve el viral se logra entender y nuestro #RemediosParaChile hace que la campaña tenga un cierre redondo. Por otra parte, el título refleja lo inadmisible que es el hecho de que el poder adquisitivo restrinja o facilite el acceso de las personas a los distintos medicamentos. Se supone que la salud en Chile es un derecho, pero el 90% de la industria de fármacos está en manos de tres cadenas de farmacias que asignan los precios arbitrariamente para su propio beneficio, aumentando la brecha de desigualdad.
El objetivo principal de nuestra campaña es crear conciencia sobre lo costosos que son los remedios en nuestro país y dar cuenta que la dificultad de acceso a ellos es transversal a los distintos segmentos etarios. En particular, queremos que las personas participen en nuestra campaña, utilizando nuestro hashtag y ayudándonos a crear nuevo contenido para así generar ruido en las redes sociales. Queremos penetrar en la audiencia para empoderar a las personas respecto a este tema, invitándolas a participar activamente para exigir un cambio al Estado.
Audiencia: Personas entre 18 y 35 años. Elegimos este segmento de audiencia porque son los que más utilizan las redes sociales y los que pueden hacer que la campaña se haga realmente viral, puesto que comparten, comentan y recomiendan más rápidamente los contenidos en la red.
Hemos utilizado testimonios de jóvenes con el fin de tener mayor llegada a nuestro público objetivo y hacerles entender que el consumo de medicamentos no solo está relacionado con los ancianos. Lo importante es transmitir que nadie está ajeno a una enfermedad que los obligue a gastar grandes cantidades de dinero al mes.
Darnos a conocer → La idea sería lanzar un mensaje que invite a las personas a conocer la campaña, a interesarse por nuestras redes sociales. Por ejemplo: ”Sé parte del cambio” y adjuntar una lámina llamativa, que tenga una frase potente que haga reflexionar, como la que diseñamos para la campaña en Twitter que dice “Que tus ingresos no decidan si vives… o mueres”.
Seguirnos → El objetivo sería enviar un mensaje para que los usuarios se identifiquen con la campaña. Algo más bien emocional, pero sin dejar de invitarlos a seguirnos en nuestras redes sociales. Por ejemplo: “Esto nos afecta a todos. Síguenos en redes sociales y ayúdanos a generar el cambio #RemediosParaChile”.
Interactuar → La idea sería postear una interrogante que invite a la audiencia a intererse por la campaña y a participar de ella, interactuando con nosotros a través de las redes sociales. Por ejemplo: “¿Te parece tolerable?”, acompañado de una lámina de campaña como la que se diseñó para Facebook que habla de la diferencia entre los gastos en salud de los ciudadanos en Chile, en contraste con los otros países de la OCDE.
Compartir → Para lograr que los usuarios compartan nuestro contenido, la idea es enviar un mensaje fuerte, que llegue directo a las emociones de las personas y que llame la atención para que participen en nuestra campaña. Por ejemplo: “Que la plata no decida sobre tu vida” y además adjuntar el link del video.
Crear información → Nuestro mensaje tipo debería invitar a los usuarios a participar con un mensaje que diga, por ejemplo: “Cuéntanos tu historia: ¿Cómo te afecta a ti el lucro con la salud?”.
Prosumer → Para que la audiencia consuma y genere contenido sobre nuestra campaña, la base es la interacción con ellos. Entonces, el posible mensaje para lograr esto podría ser: “¡Estamos listos para recibir sus historias! Comparte tus videos o fotos usando el #RemediosParaChile”.
Realizadores: Natalia Carrasco, Felipe Ibáñez, Consuelo Kehr, María José Orellana y Francisca Sánchez.