"¿Y si nos ven, qué?" Busca la mano que se anudó a su ropa para destensarle los dedos, entrelazándolos entre los suyos entre tironcitos que buscan tenerla más cerca. "¿Te avergonzarás de mí?" Bromea mientras aplasta algunos besos cortos entre las hebras sobre la frente. Baja un poco más, delínea el perfil de la nariz con el roce de sus propios labios. "Nadie se enterará," promete allí, en el medio del pasillo, a pocos pasos de su departamento.
Porque sabía que Belle era orgullosa y terca, es que intentaba que apagara los pensamientos. Podría jurar que ninguno de sus vecinos la reconocería—
Hasta que escuchó la puerta a sus espaldas. Oh, no. ¿Acaso su vecina de quince no era fan de su grupo?












