— Un starter en las habitaciones entre @kuryuoda y Blanche: Mientras tocaba la puerta de aquella habitación con insistencia, probablemente pasada la media noche, lo pensó: Estaba al borde del colapso mental. ¡Y cómo no! Había pasado las últimas tres noches conviviendo con un espíritu que no paraba de cantar como salido de una mismísima ópera. ¿Que si lo había dejado ser? ¡Por supuesto! ¿Acaso la intrusa no era ella? Cuando por fin la puerta se abrió, juntó ambas palmas por delante mientras agachaba la cabeza con los ojos fuertemente cerrados. "Disculpa pero—¿me... regalas una pastilla para dormir?" Rogó con palabras atropelladas. Y si no tenía, era capaz de irse a dormir al mismísimo patio.












