Pájaros de papel (Emilio Aragón, 2010)
Sorprendida, así es como me encuentro ante este hallazgo. El eterno payaso y médico de familia debuta para dar un revés a todas las malas expectativas creadas.
Una propuesta arriesgada la que presenta Emilio Aragón como opera prima, la verdad. Arriesgada porque el tema de la guerra civil y la dictadura ya está demasiado manoseado. Y arriesgada, además, porque es difícil destacar hoy entre toda la morralla de cine español que emerge al estilo 'Pagafantas' que inunda nuestras taquillas.
La película tiene fallos. Bastantes. Y algunos imperdonables si tenemos en cuenta que el guionista, Fernando Castets, ha dado a luz a otras grandes obras como 'El mismo amor, la misma lluvia' (1999), 'El hijo de la novia' (2001) o 'Luna de Avellaneda' (2004). Y es que, por ejemplo, la trama principal transcurre un año después del fin de la guerra civil, tal y como indica el prólogo de la cinta. Esto es 1940. ¿Cómo entonces pueden los personajes asistir a una proyección del NO-DO si éste no comenzó a emitirse hasta 1942/43?
Por otra parte, el final es demasiado atropellado y no se prepara bien al espectador para la sucesión de acciones que parecen surgir espontáneamente de la nada. Y, además, hay personajes como el interpretado por Lluís Homar que no terminan de resultar convincentes debido a una mala dirección de actores. Aunque reconozco que otros como Imanol Arias o Carmen Machi cuentan con una interpretación increíble (por un momento pude olvidar a Aída, aunque con Antonio Alcántara no me ocurrió lo mismo). Destacable también la actuación de Roger Princep, entrañable en sus papel de niño cabezón y pícaro ansioso por entender cuanto le rodea.
Aviso a los escépticos: con el inicio de la película pensaba que esta sería otra historia más sobre la guerra civil. Pero no. Ni siquiera trata los primeros años de la dictadura desde el punto de vista de ninguna ideología. La visión que manifiesta Emilio Aragón es otra muy distinta y por lo general muy desaprovechada en nuestro cine: la subsistencia ante el caos de la posguerra, el cómo seguir adelante cuando te lo han quitado todo y cuando no tienes ni una cebolla para comer.
Pese a lo dicho, la película ni siquiera presenta un cariz triste. Los protagonistas pertenecen a una compañía de espectáculos que ven cómo su audiencia se ve mermada por los desastres de la guerra. Será justo en ese ámbito, el del teatro, donde puedan atreverse a manifestarse tal y como son y donde encontrarán un mínimo espacio en el que hacer su particular oposición a lo establecido. Eso sí, unos con más valentía que otros.
Por centrarse en unos cómicos vemos que Emilio Aragón ha volcado mucho de su pasado y su tradición familiar en el filme. Incluso el propio Miliki cuenta con sus minutos de gloria.
Algo que da fuerza y personalidad a la película es su banda sonora, compuesta por el propio Emilio Aragón en su mayoría (incluyendo las graciosas canciones interpretadas por Imanol Arias, Lluís Homar o Carmen Machi) y que acompaña al sentimiento del espectador ante lo narrado. Aunque quizás el novel director haya pecado abusando de dicho recurso, pero para gustos, los colores (y a quien le gusten las cosas extraedulcoradas y de color rosa con esta película las tiene todas consigo)
En definitiva, como decía al inicio, una gran sorpresa. Muy recomendable para quienes no teman a encariñarse de unos simpáticos personajes cuyo destino es incierto y para quienes gusten de emocionarse ante un tema que, por otra parte, no nos engañemos: con alguna desgracia debe terminar. Como dice Jordi Costa (El País): pura papiroflexia del corazón.
'Pájaros de papel' cuenta con dos nominaciones para los Goya 2011: Mejor director novel (Emilio Aragón) y Mejor canción (Emilio Aragón). Premio del público en el Festival del cine de Montreal 2010.