✤ Nombre: Ibitsu (significado: "retorcido").
✤ Edad: desconocida.
✤ Raza: Nekomata.
✤ Sexo: Femenino.
✤ Orientación sexual: Heterosexual.
✤ Multiship: ✘✘✘
✤ Tag: Roulette!Ibitsu
✤ FC: Miku Hatsune - Musunde Hiraite Rasetsu to Mukuro.
DESCRIPCIÓN PSICOLÓGICA
Naturalmente, es una mujer engañosa y maliciosa, de mente inestable y fácil de corromper. Le gusta bastante interpretar las historias de tragedia y terror, por lo que opta por tomar el papel del personaje principal de la obra, alternando incluso su propia personalidad. Eso la ha llevado a perder su identidad, de tal manera que ni ella misma se conoce. Se considera una muñeca rota cuya esperanza de repararse se perdió junto a su cordura. Le gustan los juegos, especialmente los de niños, aunque la mayoría de veces termina por darle un toque retorcido. Odia los acertijos porque pierde la mayoría de veces. Al ser una nekomata, atrae la mala suerte, tal que los seres vivos más frágiles como plantas y pequeños animales, se marchitan y perecen en su cercanía. Es por ello que está rodeada de peste todo el tiempo. Tiene miedo al rechazo y perder.
Se obsesiona con facilidad del mismo modo en que opta por destruir aquello que le desagrada o estorba. Suele mostrar una sonrisa, así como sacar la lengua. Esta manía es una forma de manifestar su locura. Desde el momento en que su alma fue corrompida por la demencia, sus ojos se tiñeron de rojo, por lo que dejó de ver con ellos la realidad y, en su lugar, observa el mundo desde un punto de vista retorcido. Por su parte, en ambas manos posee incrustado un ojo, con el cual percibe el estímulo visual de la realidad que la rodea. Es por ello que suele llevarlas en alto. La máscara del zorro que lleva consigo lo llama "Daiki", el mismo nombre del Kitsune que amó y que ahora odia. Habla por él de vez en cuando, de modo que puede escucharse hablar consigo misma. Se identifica cuando habla por él al escucharse su tono más grave de lo usual.
HISTORIA
Al ser una Nekomata, sufrió mucho del rechazo de otras criaturas, incluyendo a los mismos humanos. La razón es porque se consideraba un peligro para quien la rodeara, pues su naturaleza era atraer la mala fortuna. Aún cuando su cola no se había bifurcado, fue rechazada en donde quiera que buscaba refugio. Durante un largo tiempo perdió la fe de su propia existencia y lo cierto era que solo se mantenía con vida por simple instinto. Quizá fueron los días más duros de su vida, pero también los que la hicieron más fuerte.
No obstante, su desdicha acabó cuando luego de ser herida con gravedad por unos cuantos humanos, fue salvada por un Kitsune bastante particular. Curó sus heridas y le dio la atención que nunca tuvo en los numerosos lugares que visitó. Aquello despertó su interés por vivir. Posterior a la sanación de sus heridas, ella se marchó, sin embargo, con los días comenzó a visitar el templo que aquel Yokai custodiaba, tanto, que las visitas cada vez fueron más recurrentes. Descubrió sus gustos, lo que solía hacer, lo que le enojaba. Pasó mucho tiempo observándolo en silencio, pero no fue hasta que el mismo Kitsune decidió acercarse cuando tuvieron la primera conversación. Ella captó su interés en el chico de inmediato porque encontró en él aquello que le hacía falta y no tardó mucho en crear un cariño muy grande. Le dio un lugar donde vivir e incluso un motivo por el cual existir. Y sin darse cuenta, ambos habían terminado enamorados.
Durante ese tiempo, sus ojos, que eran de color blanco como la nieve, mostraban pureza. Se podría decir que fue muy feliz. El templo era custodiado por ambos, convirtiéndola en un Guardian, pese a que estaba en contra de su naturaleza. Su identidad como Nekomata nunca fue revelada para evitar que otros la echaran. Protegió a los dos humanos que allí habitaban y se encargó de los quehaceres para compensar todo lo que habían hecho por ella. Por desgracia, nunca fue buena en ello, siempre terminaba estropeando las cosas y es que, sin darse cuenta, la mala suerte siempre la acompañaba.
Las cosechas empezaron a marchitarse con mayor rapidez, los pastos dejaron de crecer, el clima era bastante árido y seco por lo que los animales más débiles morían deshidratados, enfermedades empezaron a desatarse y un sin fin de desgracias transcurrían con mayor frecuencia. Los aldeanos, en medio de su desesperación, despertaron su egoísmo, desatando una lucha por la supervivencia. Todo resultó ser un caos.
Fue entonces cuando se dio cuenta que su presencia era la razón de aquellas calamidades.
Deseaba proteger lo que más amaba, sin embargo, estaba consciente que ella era quien los lastimaba, así que tomó una decisión. Y eso fue aferrarse a lo único que la había hecho feliz en su vida. Aunque sonara egoísta, no quería apartarse de Daiki, tampoco de los humanos y sin importar que todos los días era consciente de lo que sucedía, no pensaba marcharse. Esa terquedad fue el resultado de un temor a perder su existencia de nuevo, pero sin importar cuáles eran sus deseos, el destino que le esperaba era el mismo. La desgracia.
Cada día se consumió por el odio, al punto en que las desgracias se atenuaban más. Uno de los humanos que vivía en el templo falleció de una enfermedad letal, la misma que acabó con la mayoría de los aldeanos. Y para su acostumbrada mala suerte, uno de los aldeanos de alguna manera terminó por enterarse sobre su naturaleza. Aquello provocó una furia entre ellos, terminando por buscar a la misma causa de sus desgracias y exiliarla de su aldea a la fuerza. Fue de esa forma que se desató una lucha que terminó por desalojarla del único sitio al que pudo llamar hogar. Habiendo perdido todo, poco a poco su alma fue corrompiéndose, hasta dejarse dominar por el odio.
Desde entonces, camina sin rumbo fijo, con el único objetivo de hacerle daño a lo que más amaba para que, en su dolor, descubriera lo que significaba la soledad con la que le tocó lidiar por mucho tiempo. Toma personalidades diferentes de acuerdo al papel que representa en la obra que ella misma crea o se inspira a historia que escuchó en su pasado.
EXTRAS
✤ Cuando vivía con Daiki, éste solía contarle historias todo el tiempo. Sus favoritas siempre fueron las que terminaban en tragedia, pues está en su naturaleza.
✤ La razón por la que opta por diferentes personalidades radica en el trauma de su pasado, no quiere recordar quién es ella ni cuál es su verdadera identidad, lejos de que la perdió en medio de su demencia.
✤ La máscara de zorro que tiene hace alusión a Daiki y de vez en cuando se le hablarle, incluso lo hace por él.
✤ Saca la lengua al final de sus frases, especialmente cuando dice algo que le gusta.
✤ Los ojos en sus manos interpretan la realidad, los que posee en su rostro, ven la locura. Alguna vez éstos fueron blancos y puros, por lo que mantenía la vista de forma natural.
✤ Es actriz por naturaleza. Durante la época en la que no había conocido a Daiki, solía actuar en obras de bajo nivel solo para entretenerse. Siempre fue su pasión.
✤ Tiene una cola bifurcada que es señal del infortunio que atrae a lo que la rodea.
✤ Odia perder y se vuelve muy inestable cuando le sucede.














