Esta no es una historia de amor
Estaba caminando por el pasillo de mi edificio, cuando te encontré fuera de mi departamento esperando por mí. Mi corazón saltó al verte. Al principio estaba confudida, no esperaba encontrarme contigo. Pero te aproximaste y mi respiración comenzó a agitarse, estaba nerviosa, pero me congelé por completo impidiendo que pudiera moverme o hacer cualquier ruido. Te acercaste tanto que cualquiera diría que estabamos por besarnos. Pero... esta no es una historia de amor. Así que lo que hiciste después fue acorralarme y taparme los labios para que no gritara. Me apuntaste con una pistola y me obligaste a abrir la puerta de mi casa. Ya dentro, me golpeaste y me cortaste con un cuchillo de la cocina. Y justo antes de apuñalarme unas 30 veces dijiste las últimas palabras que escuché: “Maldita zorra traidora”.
-Ara G. Ambriz

















