Empezar a escribir
Se suele hacer esto ¿no? Es decir, cuando se empieza un blog se acostumbra a escribir una entrada inaugural. Una declaración de intenciones y todo eso.
El porqué, el para qué, el para cuando y para como... Un vano intento de engañar a la muerte, en realidad, como casi todo los que hacemos. Un capítulo más de nuestra eterna lucha por ponerle orden al Caos, de "hacer civilización". Si te esfuerzas por buscarle a la vida un vestido muy mono de racionalidad finalista, terminarás por darte cuenta de que no hay ninguno de su talla.
Así que este blog nace de la ausencia de finalidad y morirá -dejando (o no) un hinchado fiambre en la bañera -como se muere uno un día de diario cualquiera, poco a poco o quizás de golpe.
Salud!








