@firstplane
November llevaba un buen rato jugando con la cuchara, aún intentando descifrar qué tipo de alimentos componían aquel mejunje... suave y viscoso que se recogía en el plato de metal frente a sus narices. La australiana, apenas llevaba un par de días despierta y aún intentaba asimilar las noticias... o aquella historia que había llegado a sus oídos, de manera oficial. Recordaba vagamente la tierra en sus últimos momentos, pero nunca cómo sus pies habían llegado a pisar aquella nave espacial... Sin duda, para una descendiente de hippies y criada junto a bellos acantilados, era surrealista. La chica había crecido observando las estrellas, ahora se danzaba entre ellas en una masa gigante y oscura... como era el universo.
Aún no había reconocido ningún rostro entre los metalizados pasillos o en aquel comedor, donde la mayoría de los asientos se encontraban vacíos. Sus ojos observaron cautelosos a otra fémina, así que humedeció sus labios y decidió tomar asiento a su lado. “Hola...” comenzó a decir, de manera simple y directa al grano. “¿Soy yo... o parece que estamos en una película de ciencia ficción?” estiró el cuello hacía atrás, acentuando su comentario. “Nunca he visto Star Wars... or Trek, como se diga, pero... ¿no deberíamos llevar peinados como ensaimadas? No me parece que se lo estén tomando demasiado en serio...” una pequeña sonrisilla se dibujó en sus labios, al intentar romper el hielo con aquella absurda broma.

















