Estaba viendo un documental sobre cómo funciona la mente y me encontré con este fenómeno, descubierto por un psicólogo de Massachussets en 1948 y conocido como el efecto Barnum/Forer (o efecto de validación subjetiva). Básicamente explica que lo que queremos creer sobre nosotros es lo que acabamos tomando como verdad cuando nos lo dicen.
Sí, claro, me van a decir que es la famosa “ley de la atracción”, la que hace que pensar en cosas positivas realmente te lleguen. Pero esto existe para bien y para mal, pues el fenómeno obviamente se ha sido utilizado desde siempre para manipular a las personas y a las sociedades, lo que da una perspectiva muy interesante sobre cómo funcionan cosas desde la magia, la astrología, muchas medicinas alternativas (y otras pseudo-ciencias), hasta técnicas de marketing, los “halagos” y la religión misma.
Se explica que para funcionar mejor se deben cumplir con ciertas características, como por ejemplo el decirle a la persona cosas sobre sí mismo que sean más positivas que negativas, o que la persona crea que el estudio es hecho por una persona seria y en un entorno seguro y/o profesional. Pero todo el tema me recuerda una enseñanza que recientemente me dijo un amigo budista sobre el ego, que me hizo mucho sentido y que dice: “Quien acepta un halago esta más cercano a ser controlado”.
Ó como lo expresa más coloquialmente la sabiduría popular: “El hombre acaricia el caballo sólo para poder montarlo”.
En fin, chequen el dato completo. Conózcanlo, un día los puede salvar de ser manipulados por otra persona...
El efecto Forer (también llamado falacia de validación personal o el efecto Barnum, por P. T. Barnum) es la observación de que los individuos dan altos índices de acierto a descripciones de su personalidad que supuestamente se adaptan específicamente para ellos, pero en realidad son vagos y lo suficientemente generales como para aplicarse a cualquier persona...