A lo lejos sentía aún los tambores vibrar en el aire quieto. Su cuerpo estaba húmedo por el sudor de la caminata a buen paso que lo había internado en la sombra del monte. Atardecía. Olfateó el horizonte y le llegó el aroma dulzón de los aceites y los tintes con los que el chamán lo había ungido, hasta dibujar esa máscara feroz en su rostro. Recordó las palabras del anciano porque de ellas dependía todo lo que, de allí en adelante, iba a sucederle. En el ipeeluk del maanin latía su destino. Para encontrarlo tenía que rozar sus hojas tersas y sentir el soplo del ji-wó’ki entre los dedos. La planta cantaría gustosa luego de su caricia, y en medio de ese canto él había de cortar suavemente un manojo, masticarlo hasta sentir los jugos del maanin fluir por sus venas. Iba a volverse hombre, iba a sentir en su cuerpo y su corazón el palpitar del fuego inextinguible: su ipeeluk. Sus latidos desbocados se mezclaron con el ritmo frenético de los tambores a lo lejos. No le resultaba fácil la tarea porque el maanin era escurridizo: se parecía a muchas otras plantas que le rodeaban los pies. Se agachó, volvió a olfatear entre las matas y eligió con la vista esa que parecía amable, simple y sin pretensiones. Acercó sus dedos a las hojas y las repasó con las yemas esperando sentir el aliento del ji-wó’ki. Un canto melancólico le llegó como un suspiro. El joven sonrió: la había encontrado. Cortó el manojo de hojas tiernas y se las llevó a la boca. Mientras masticaba sintió un sabor dulce que lentamente se convertía en hiel amarga entre sus dientes. Y ese fuego que esperaba le comenzó a correr por el cuerpo; pero mientras avanzaba, le dejaba la sensación de un páramo aterido entre los músculos. Cayó al suelo derribado por una ensoñación triste. Entre las lágrimas que desteñían la máscara negra de su rostro, vio las hojas exuberantes de otra rama que yacía a su lado. Las rozó casi sin notarlo. La planta se estremeció y lanzó un soplo de música envolvente y tentadora. Quiso atraparla. Era tarde, el corazón del joven se había vuelto piedra. #foto #relato #fotorelato #photo #tales #cultura #culture #writing #photography #instaquote #veniquetecuento💕 #insta (en Foto + Relato) https://www.instagram.com/p/CTchn1Jr4lL/?utm_medium=tumblr