GAGONES
Los gagones son míticas criaturas de zonas aledañas a la cuenca de antaño, las que en un principio se rumoraba que rondaban por los bosques cercanos, orillas de ríos, zonas con poca iluminación y zonas poco recurridas. Se dice que son parecidos a gatos o perros pero con ojos profundos como la noche y alaridos como de niño recién nacido, criaturas que al caer la noche se transformaban en bestias diabólicas, dispuestas a terminar con las almas desdichadas que encontrarán en su camino.
Cuenta la leyenda que aparecen cuando un alma pecadora vaga por las calles, se los verá con pelaje claro si sus pecados tienen salvación y serán por completo oscuros si las almas ya no tienen redimensión y sus pecados los han consumido, dejando en claro que está condenado al infierno. Se manifestarán sólo durante las penumbras de la noche a almas pecadoras. Andan en parejas, un macho y una hembra.
Se dice que si un alma pura se topa con una de estas criaturas, deberá atar un cordón a su cuerpo o mancharles el rostro de carbón para descubrir quién es el gagon, pues estas criaturas son personas cuyo tormento separará su alma en agonía que se convertirá en gagon al caer la noche como castigo para asumir sus errores y enmendar su camino. Se cuenta que si se corta el pelaje de uno de ellos al día siguiente aparecerá una persona con la ropa con un corte. Se los podrá identificar de igual manera si se logra encerrarlos durante la noche, se deberá mantenerlos aislados en una habitación y durante la mañana se revelará quien es la persona que vive en pecado.
Para la gente corrompida por la depravación del pecado, la promiscuidad y la lujuria, todos escucharan alaridos que advertirá la necesidad de cambio. Se cuenta que se aparecen con frecuencia a gente en unión libre, matrimonios entre parientes y parejas entre compadres, quienes no respetan el lazo espiritual.
Estas criaturas nacen en la creencia popular de la gente y tienen como objetivo ser una enseñanza moral y religiosa sobre el pecado, el bien y el mal.











