Galanto III
Tenemos diferencias que saltan a la vista, y otras que no. Conocemos temas diferentes y por eso nos complementamos. Somos muy parecidos pero no por ello iguales. No, no queremos ser iguales porque preferimos la diversidad. No puedo decir que la atracción fue inmediata porque nunca se dio así, llevó un tiempo de tierna amistad hasta que decidimos arriesgarnos a entregarnos al amor. Sabiendo que nos juzgarían. Sabiendo que no seríamos bien vistos. Pero no nos importó, porque eramos felices, y somos felices. Sin embargo cometimos el pecado de escuchar a la masa y abandonar nuestros corazones. Nos lastimamos. Nos despedazamos por dentro. Hasta que recordamos que el AMOR no es malo. Amar no está mal, los malos son los que atacan al amor, y a los amantes. Nos reencontramos y seguimos nuestro camino.
Más allá del desprecio, más allá de las críticas. Déjalos que hablen, que griten, que pataleen, que exploten. Ellos son miserables porque odian al amor. Déjalos hundirse en su propia desgracia.
Yo te amo y vos me amas, y eso es lo que importa. Bienvenido el amor. Bienvenida la felicidad.














