Mi despedida
Los suaves pero a la vez intensos rayos de sol amenazan con calentar el tejado, y tu pequeña y tierna lentamente te acercabas a buscar calor durante las mañanas y tardes, por plena casualidad te observe un día a través de mi ventana, me miraste con desinterés mientras continuabas en el tejado tomando tu baño de sol, al notar que no te encontrabas bien te rescatamos a ti a tus bebes, aceptamos amarte luego de un arduo proceso de adaptación tuyo y nuestro, te cuide y ame como nunca podría llegar hacerlo con una persona, porque tu esencia pura e inocente no merece más que un amor infinito, fui cada mes a la veterinaria a aliviar tú dermatitis, cada mes corrí a las farmacias a buscar tu pipeta, siempre estuve llamando y preguntando por tu comida hipoalergénica, sinceramente eras la preocupación mas escandalosa por la que he pasado en mi vida pero a la vez también la más hermosa y suave, nunca pensé estar un lapso tan pequeño de tiempo a tu lado, sea lo que sea que te llevo en 3 semanas mi pequeña fue más grande que tú, nosotros y los especialistas. Gracias por cuidarme estos dos años que estuve contigo, nunca olvidare tus locuras, juegos, siestas, tomadas de sol, maullidos, poses, malas y buenas costumbres mi pequeña gatuna tricolor con ojos verdes intensos que hicieron que en algún momento tú abuela te llamara Lucero, te extrañaremos un montón mi vida.
PD: Mi habitación es demasiado grande, solitaria y fría sin ti. Al igual que es difícil dormir sin mimarte. Y claro nunca será igual cambiar las sábanas sin ti saltando por toda la cama. Ya nadie me espera con cara de tuto a que termine de estudiar para irnos a acostar…















