“Respetuosos y empáticos saludos, hijos de la chingada. Por favor, no se ofendan. No lo tomen personal.
Que estas palabras vayan a todas mis hermanas y hermanos con los que comparto un proceso histórico y cultural... Hablar de los costos de la masculinidad tóxica en nuestra sociedad me parece ya una premisa que proviene de esa misma masculinidad, Y está bien porque cuando deseo que haya muchas mujeres en este recinto, intuyo que han tenido que tomar papeles masculinos para sobrevivir en este ámbito básicamente machista como es el de la política ...Ese padre golpeador que derrama tres mil litros de ácido sulfúrico en el mar de Cortes sin ser castigado… o el que disfraza su violencia con un paseo dominical en un mal llamado tren maya para que a la familia se le olviden los gritos y los golpes... ese mundo machista ya da sus últimos suspiros.
¡La Patria murió, que viva la Matria!.”
Ruben Albarran.











