¿Cómo se le declararían a una chica? + Reacciones
KISE no es mucho de detalles. Debido a que en la mayoría de los casos, las que terminan declarándosele son las chicas, nunca ha sabido exactamente cómo expresarle sus sentimientos a alguien que le gusta. Confía demasiado en su apariencia física y sabe que no necesitará esforzarse para conseguir lo que quiere; pero si eres una chica que le ha dado guerra y le interesas mucho, entonces definitivamente se partirá la cabeza por encontrar una forma sutil pero genial para decirte lo que siente. Muy en el fondo, le aterra la posibilidad de ser rechazado.
-Si le rechazas: Se sentiría derrotado en un principio y aceptaría tu decisión, pero no confíes en que se rendirá así de fácil. Dejará que pase un poco de tiempo y buscará su oportunidad para hacerte ver que en serio le gustas y que no eres solo un capricho más dentro de su lista.
-Si le aceptas: El sentimiento sería semejante al de haber ganado un partido contra un equipo aparentemente invencible. Una victoria en todo su esplendor. Se encargaría de demostrarte lo feliz que le hace tu respuesta afirmativa por medio de acciones y, tal vez, una sorpresa en la que sería su primera cita.
KUROKO iría directo al grano. Claro que le daría muchas vueltas al hecho de confesarse porque sus sentimientos por ti no son una broma, y lo pensaría excesivamente antes de siquiera enviarte señales o decirte palabra acerca de ello, pero cuando decidiese declararse de una vez por todas, no daría vuelta atrás. Te invitaría a pasar por el parque cuando te acompañara de camino a casa, y cuando creyese que el momento era el indicado o encontrara una oportunidad, te lo diría. Probablemente esas serían de las palabras más bellas y sinceras que escucharías en tu vida. De hecho, deberías sentirte afortunada.
-Si le rechazas: No dudaría ni un segundo en preguntarte por qué habías tomado esa decisión, y por más que le doliera, fuera cual fuera tu respuesta a esa cuestión, la terminaría por aceptar. Pero no bajes la guardia, este chico es la definición de persistente.
-Si le aceptas: Kuroko no suele ser muy expresivo, sin embargo, esa vez, tendrías la oportunidad de presenciar una gran sonrisa y oírle pronunciar un “Gracias” que significa más de lo que imaginarías.
MURASAKIBARA: Él sería uno de los que no se preocuparía demasiado por demostrar sus intenciones contigo o pensaría mucho acerca de declararse. Si llega a hacerlo por asomo, saldría de manera espontánea, casi accidentalmente. Cuando te comportaras linda con él o hicieras algo por lo que se sintiese en verdad encantado, como comprarle algún caramelo o golosina de edición limitada, o prepararle algún postre que le hiciera babear. Dejaría un “Me gustas” implícito en uno de sus halagos y aquello bastaría para darte cuenta de cuánto le agradas.
-Si le rechazas: Vamos, él es lo suficientemente despistado (o flojo) como para percatarse de que su declaración te ha tomado por sorpresa. Ni siquiera sabría que se ha declarado; así que le pasaría desapercibido lo que pensaras respecto a sus palabras. Aunque no evitaría fijarse en tu comportamiento extraño los días siguientes al acontecimiento.
-Si le aceptas: Estaría igual de confundido que si le hubieses rechazado. Aceptaría gustoso, se encogería de hombros y se prepararía para lo que viniese (o tal vez no). En definitiva, fue más fácil de lo que pensó.
Al igual que Murasakibara, AOMINE no se rompería la cabeza intentando hallar el hilo negro. En este caso, pedirte una cita. Si realmente, realmente le gustaras, notarías ciertas actitudes que no se hacen presentes en las demás personas a su alrededor. ¿Actúa sobreprotector o te concede favores? Puedes estar segura de que hay algo profundo escondido ahí. Él se confesaría sin haberlo planeado. Se le escaparía durante una pequeña discusión contigo (algo usual en ustedes), la ira rebasaría sus demás emociones como para controlar su boca o procesar sus palabras.
-Si le rechazas: Está de sobra decir que equivaldría a un golpe en su orgullo. Dependiendo de cuánto afecto te tenga (o de cómo reaccionaras), sería el grado de arrepentimiento o rencor que te guardaría. Sin duda lo perseguiría por un largo rato.
-Si le aceptas: Agradecería a su boca de haberle ahorrado la tarea. A pesar de que daría por terminada la diminuta pelea verbal que llevaban a cabo, INTENTARÍA remendar los errores que los habían conducido a empezarla en primer lugar, solo por verte feliz un momento. Pero no más. No esperes mucho de él.
Si es complicado lograr que Aomine se confiese –aunque sea por accidente–, MIDORIMA es un caso mucho más grave. Él está bastante consciente de sus sentimientos hacia ti, por lo que es muy difícil que se escape algo inapropiado de su boca o hable de más, pero no descartes la posibilidad. Siempre espera lo inesperado. Incluso es posible que te des cuenta de sus sentimientos antes de que él mismo se percate de ellos, aunque, repito, suele ser cuidadoso con sus palabras y acciones cuando se encuentra contigo; y a menos que tengas las habilidades de observación de Kuroko o él cometa un error, puede tornarse en una tarea ardua.
-Si le rechazas: Fingiría que nada ocurrió. Así de sencillo. Fuese para no dejar estragos en su relación o para salvar su dignidad, se iría haciendo a la idea de que no eran compatibles zodiacalmente y por lo tanto, no estaban destinados a ser.
-Si le aceptas: Conservaría su comportamiento habitual, no pienses que se convertirá en otra persona instantáneamente o dejará de ser tsundere. Nunca lo hará, de hecho. No obstante, se esforzará por brindarte la experiencia de una relación “normal”, aunque al final siempre termine exasperado por lo vergonzoso que es tomarse de las manos en público o pedirte una cita sin que le tiemblen las manos. Se conforma con saber que eres feliz a su lado. Pero nunca lo admitirá en voz alta.
Si AKASHI está decidido a declararse, es porque en realidad está enamorado. Y sabe que le aceptarás. Le gusta ir a lo seguro y no piensa que lo suyo contigo sea un sentimiento pasajero. Probablemente trataría de que no fuera nada ostentoso, pero terminaría tornándose de esa forma debido a sus palabras. La manera en la que expresa sus emociones hacia ti con palabras sería lo cautivante. Podría ser corto, o tornarse en un guion de película. Lo único seguro es que terminarías sin palabras.
-Si le rechazas: (¿Quién en su sano juicio podr-?) Digo, respetaría tu decisión ante todo. Se molestaría pero tú no verías esa faceta de él en ese momento. Lo pensaría profundamente, analizaría las posibles causas de tu respuesta y trataría de comprenderte. Pero no, no es un cobarde y en definitiva no dejará de ser amigo o conocido tuyo por el rechazo; al contrario, esperaría hasta que se hallaran en la situación adecuada para saber si sus sentimientos por ti valen la pena o debería seguir avanzando.
-Si le aceptas: La felicidad y satisfacción no le cabrían en el pecho. Creerías que es un tanto inexpresivo al respecto, pero acabas de hacerle el día. O la vida.
KAGAMI no está pensando en confesarse. Jamás. Ni lo pienses. Si quieres que hable, tendrás que ser tú la que dé el primer paso porque su cabeza no se moverá del sendero del baloncesto en el que está estancado. Tiene sentimientos hacia ti, pero es demasiado cabezota para saber siquiera que lo hace.
Una compensación, semi-continuación de una escenario anterior, por tardarme tanto en actualizar<|3















