ROMA
MUEBLES ROMANOS:
El mobiliario es uno de los aspectos menos atestiguados de las viviendas romanas, ya que, aparte de ser escaso, los materiales con los que estaban hechos no auguraban un largo futuro: la madera se pudre y apenas han llegado hasta nuestros días armarios de madera y los que tenían incrustaciones de metales preciosos –oro, plata, bronce- o piedras preciosas –rubíes, zafiros, etc.- eran destruidos para aprovechar estas valiosas piezas.
LECHOS:
Lechos, uno de madera y otro de cuero y madera encontrados en Herculano (Italia). Fotos procedentes de CONNOLLY, Peter y DODGE, Hazel: La Ciudad Antigua. La vida en la Atenas y Roma clásicas, Madrid, 1998.
No hay muchas muestras del mobiliario romano, ya que los muebles normalmente eran hechos de madera, que es un material que no aguanta bien el paso del tiempo, pero los más lujosos solían tener una estructura metálica, y gracias a ello son los únicos que han llegado hasta nosotros; los muebles utilizados por las clases acomodadas eran elegantes y poco cargados, en comparación con los estándares de las épocas posteriores, por lo tanto, no tan alejados de los gustos del mobiliario actual. Algunos ejemplares hechos totalmente de metal, como los pies de lámpara o los braseros para calentarse o para hacer sacrificios, han sobrevivido; otros quedaron sepultados por la erupción del Vesubio del año 79 d. C. y se carbonizó o bien dejaron agujeros en la roca volcánica que se pueden rellenar con yeso y hacer moldes que nos dan una clara idea de cuál era su forma original. Hay constancia de la existencia de muebles de otras clases, que tenían mesas y sillas con soportes de mármol, y también han sobrevivido algunos ejemplos. El mimbre era un material de uso habitual para fabricar butacas.
MESAS:
Entre las tablas que usaban los romanos estaba el abacus y la mensa, que se distinguen claramente en los textos latinos. La palabra abacus designaría más bien las tablas de tipo utilitario, para trabajar, como las tablas de zapatero o las que se usaban para amasar los alimentos, pero también otras de tipo más ostentosa, como los escaparates donde se mostraba la vajilla de plata. Por otra parte, estaba la mesa baja, de tres pies, de tipo ornamental, un ejemplo de las cuales era la mensa Delphi, que sale representada a menudo cerca de los cauces de los triclinios a las pinturas romanas. Esta mensa a modo de trípode está formada por un tablero redondo aguantado por tres pies menudo muy ornamentados, llamados trapezóforos. A Herculano se encontraron varios ejemplares de mensaje de madera.
TRICLINO:
El triclinio se caracteriza por utilizar tres klinai dispuestos alrededor de una mesa baja normalmente cuadrada, en tres de sus lados, como en forma de U, dejando el cuarto despejado para permitir acercarse a los sirvientes con múltiples platos gastronómicos traídos de la cocina (culina). Generalmente, el lado abierto se situaba de cara a la entrada de la sala. Cada lecho, con una pequeña inclinación de unos 10º, era lo suficientemente amplio como para dar cabida a tres comensales que se reclinaban sobre su lado izquierdo sobre cojines. Los invitados eran entretenidos con música, cantos o danzas.
https://www.youtube.com/watch?v=jCslWY1RywQ
http://aragonromano.ftp.catedu.es/muebles.htm

















