La Parranda de San Pedro tiene su origen en una leyenda. La esclava María Ignacia pidió a San Pedro Claver, el jesuita apóstol de los negros, que curase a su hijita Rosa Ignacia. Realizado el milagro, no supo agradecer a San Pedro el favor de otra forma que cantando y bailando en su honor. En la parranda, María Ignacia está representada por un hombre vestido de mujer que carga una muñeca de trapo. Haciendo las veces del Santo, alguien lleva barba blanca o entre varios portan a palio una imagen. La parranda, con los músicos vestidos de levita, sombreros de copa, sale a recorrer las calles en donde cantan coplas y bailan calzados con cotizas. Esta parranda se celebra el 29 de Junio, día de San Pedro Apóstol. Por la igualdad de nombres, identificaron los dos santos: el Protector de los Esclavos y el Primer Papa.
La festividad, tradición de los pueblos de Guatire y Guarenas (Estado Miranda), fue proclamada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO el 5 de diciembre de 2013.