Un sueño puede sustentarte; puede matarte o atormentarte. Pero si tu abandonas tu sueño, lo ocultas ns tu corazón, es como suicidarse. Cada hombre, en su tiempo de vida, debería por lo menos tener esperanza por una vida que pueda sacrificar al dios de los sueños. La vida que busca solo vivir otro día, ¡es inaceptable!















