Si hay algo verdaderamente interesante de nuestra existencia actual es la constante búsqueda de innovación tecnológica. Desde los Nokia clásicos tipo panela hasta el Iphone 6 que saldrá pronto, el Galaxy 4, o para los más frikis el google glass, hemos visto que muchos de estos artefactos han cambiado la manera en la que entendemos el mundo. Al principio la idea era comunicarnos con personas sin necesidad de un cable. Los primeros celulares de antenas gigantes que vemos en las películas ochenteras surgieron y fueron un boom total. En Colombia los primeros Nokia cuya aplicación más exitosa fue el juego “snake” también tuvieron una acogida bastante positiva gracias al antiguo “Comcel” que nos trajo estas tecnologías a nuestro país. Después Tigo llego y con su promoción de minuto a 30 pesos y vendió muchísimos celulares, entre ellos dos que mi padre compró buscando una manera nueva de comunicarse con mi madre, la tecnología empezó a invadir nuestras vidas, o por lo menos la de mi familia. Luego el internet que ya era bastante popular en computadores se volvió de bolsillo y los primeros celulares con navegación surgieron, blackberry y su bbm, Iphone, HTC, Asus, Nexus, Samsung y hasta Hua Wei.
¿Pero qué es lo que tienen en común aquellos aparatos tecnológicos? La respuesta más superficial y simple es que cambian la manera en que interactuamos, pero el punto clave es que aunque cambie muchas cosas de nuestra vida no cambia ni altera nuestros sentidos ni nuestra esencia orgánica. Eidos está planteando una alternativa interesante en la que nosotros no controlamos el mundo que nos rodea mediante el uso de todos estos aparatos sino que tenemos la posibilidad de aumentar nuestro control del cuerpo. Eso es exactamente lo que todavía no hemos reflexionado totalmente. Tenemos críticas al consumidor, al sistema capitalista, incluso existen nuevas enfermedades diagnosticadas por el exceso de uso de aparatos tecnológicos, pero el concepto de introducción de estas tecnologías en nuestro cuerpo todavía no hace parte de la realidad social colectiva, solo existe en películas de ciencia ficción y en algunos tratamientos médicos. En el video que se encuentra con este artículo encontrarán una manera en la que la tecnología empieza a enfocarse al individuo, no al contexto que lo rodea, mediante la búsqueda de amplificación sensorial. El enfoque entonces cambia de un control externo para dominar el mundo a la posibilidad de transformarnos como individuos para así entender el mundo de una manera más efectiva. Este es el futuro, no el nuevo Iphone 6. H2OKT













