La idea detrás de este proyecto es dar a los viejos edificios y al horizonte de la ciudad una vida nueva como parte de un proyecto que él llama "Hacked City". Si la calidad del aire es mala el edificio adopta colores más cálidos como el rojo y el naranja, si la calidad comienza a mejorar el edificio comenzará a mostrar los colores más claros como el verde y el azul.










