Capitulo 2 "Banco y llamadas"
El muchacho de cabellos castaños estaba haciendo las compras para la cafetería.
Se encontraba paseando por la feria, la cual se encontraba a unas pocas cuadras donde era su hogar y su trabajo, al igual que cerca del banco.
Se solía decir que aquel banco era el más protegido de aquel país; Aunque a él realmente no le importaba ello, le importaba pensar en que La Osa no se haya distraído de lo que debía hacer, de la simple tarea que le había dado; Buscar dinero.
Aunque cada vez que pensaba en ello recordaba cosas del pasado, estúpidas y graciosas cosas, pero a pesar de ser cosas cómicas, también atormentaban cada uno de sus pensamientos, incluso preguntas se hacían presentes, preguntas como ¿Cómo es que ellos habían podido terminar siendo tan unidos?, ¿Cómo es que había nacido aquel lazo entre ellos dos?
Su cabeza se encontraba llenándose de más y más preguntas nuevas, y esto hacía que pudiera notarse lo disperso que se encontraba, después de todo, llevaba varios minutos admirando las mismas bolsas de café.
-A Meko le gustan ambos-Se dijo a si mismo mientras volvía de a poco a la realidad, pero un agradable detalle a su mente llego y una pequeña sonrisa no dudo dibujar en sus labios- Y viendo sus recientes actitudes alegres y divertidas creo que le vendría bien el de Frappuccino.
Concluyo en ello por el hecho de que La Osa solía tomarlo cuando más feliz estaba, pero no tuvo más tiempo para seguir pensando en cursilerías de detalles. La bolsa cayó de sus manos, pudo sentir como su corazón casi se detuvo, incluso comenzó a presenciar como las personas comenzaban a correr con pánico.
¡Una explosión se había hecho presente! Y no era más que a unas pocas cuadras
No podía negar que él también se había comenzado a alejar de dicha zona, pero su preocupación no provenía de no haber podido pagar aquel café, provenía de si su amiga se encontraría bien. Por lo que había podido escuchar de unas señoras cercanas a él, era que aquello habia provenido del seguro e impenetrable banco.
Busco su celular en el bolsillo de su chamarra y se dispuso a marcarle.
Y cuando creyó que sería mejor cortar e ir a buscarle, esta atendió.
Pregunto mientras contaba unos fajos de billetes- claramente esto no podía saberlo él, pero como esto está siendo relatado en segunda persona ustedes si se pueden enterar- se notaba la despreocupación que esta portaba, incluso, lo serena y alegre que se encontraba. Hana comenzó a hacer que aquella flor de nervios se marchitara de a poco, al menos sabía que esta se encontraba bien, pero lo que no se explicaba era ¿Por qué lo estaba?
- ¿Acaso te fuiste a algún otro lugar para no cumplir tu tarea?
Pregunto molesto, aunque debería de estar aliviado.
- ¿Cómo es posible que no confíes en tu gran amiga y Osa favorita? -Le respondió con un falso dolor en su tono, claramente que esta estaba burlándose del menor, quien a la primera creyó que le había ofendido- A parte-Y su tono regreso a ser el mismo del principio. Ahora se encontraba hablando nuevamente despreocupada y alegre -Unos amigos me hicieron el favor de darme un aventón, pero no te preocupes, ya tengo el dinero y todo.
-Espera un segundo, lo que no me explico ¿Cómo es que conseguiste el dinero?
Pregunto con dudas presentes.
- ¿Cómo que como lo conseguí pendejo?, pues voy, abro, saco mi dinero ¡Como siempre!
Contesto sin molestia alguna, incluso se atrevió a preguntar "¿Acaso tienes fiebre?"
-No estúpida, pero no entiendo ¿Acaso no nos separamos hace una hora? A todo esto ¡¿Dónde carajo estas?!
-Estoy en un pinche carro wey (Traducción: Estoy en un auto, pendejo)
- pero sigo sin explicarm...
-Ya wey, estas demasiado nervioso. Te veo allá en CheeseAndCoffe, ¡Rogelio arranca el carro!
No pudo responderle, ella le había cortado y no pudo hacer otra cosa que largar un suspiro pesado.
-En serio, ¿Qué con todo esto?
Se percato de que todas las personas se comenzaban a alejar de la calle sin razón alguna, aunque todas estaban otra vez apanicadas. Este se quedó con miles de pensamientos en su cabeza, pero pudo escuchar como alguien le alertaba
- ¡Muévete de ahí niño idiota!
Este volvió a la realidad con aquel grito y no tuvo más opción que salir de la calle como pudo, después de todo, había tenido que esquivar un extraño auto que pasaba a toda velocidad.
- ¡Rogelio la puta madre!
Aquel grito se escuchó del vehículo y ya supo de quien mierda se trababa.
Y ahora solo preguntas en el aire quedara, ¿Acaso Meko podría tener algo que ver con aquella explosión?, ¿Hana algún día encontrara a la Doña para poder pagarle el Frappuccino?, ¿Quién carajo es Rogelio y por qué nadie le ha quitado aun la licencia de conducir?