Ahí va la urna
Y yo no tengo lágrimas
Sólo besos
Y un puño alzado, erecto
Por el misterio, por la rabia
También memoria
De danzas
De alegrías
De locura
Oh amor
Te has silenciado
Si hubiese un cielo
Me sentiría feliz
Pero el cielo es una palabra
Un color, unas nubes
Y tú no estás allí…
Somos sólo un cuerpo, una carne, unos ojos
Y esa infinita capacidad de sentir
La paz del Señor y la paz de la Noche
No colman esta pena
¡Cuánto me gustaría bailar desnuda contigo
los Preludios de Chopin
y saltar
para dar gusto a la vida!
Ah, la locura y la muerte,
cómo avergüenzan
son grotescas.
La noche y la luz
La Noche se va haciendo en mí
profunda
revocable como una estación
La oscura esfera de lo oscuro
ha inundado mi ámbito
y se cierra como el beso de dos cúpulas
Ya yo no sé cuál es mi fondo
Soy ahora noche entera
Conservo palabras
pero hoy
ellas no son lo suficientemente diurnas
no pueden guiarme
no son linterna
ni lamparita de media noche
Pienso en Delfos, debo recordar Delfos
cóncava
iluminada
abierta
Debo pensar en el espacio más luminoso del mundo
Delfos, lugar nocturno hecho luz
Es preciso
es preciso realizar de la noche la Luz
Abril, 1982
Prevalece Lo Raro
A Rainer y Paula Ossott
Prevalece el misterio
que haya amor
que haya odio
que existan cuerpos
Prevalece lo raro
las relaciones
los Cantos Gregorianos
el arte, el corno francés
Prevalece el incendio de nuestras pasiones
la rara faz de uno que no se ha ido
sino que se queda
e insiste
por amor y odio
Prevalecen las extrañas miradas
y los cuerpos que no pueden tocarse
por miedo
por extrañeza
por temor.
Prevalece la distancia entre los amigos
la palabra no dicha
el gesto guardado
los silencios
en medio de la ebriedad
Prevalece que haya los otros y lo otro
la “otredad”
el más allá de mí
y el más allá de ti
la extrañeza
de lo que nunca puede alcanzarse
Prevalece este raro plenilunio
Junio, 1991