Yo pienso en ti todos los días, todas las horas y todos los minutos. Pienso en tu risa, y cuando voy a dormir, recuerdo todos nuestros momentos juntos llenos de alegría. Pensar en ello me hace sentir bien, y de algún modo, me hace más fuerte.
Tú eres mi destino, eres la persona con la cual quiera quedarme hasta el final. Yo pasaría todas las noches hablando a mis amigos sobre nuestra historia, y escribiendo millones de cartas para ti, pero ninguna de ellas podría contar realmente cuánto es que te amo yo a ti.
Y es una mentira si te digo que nunca quise rendirme, pero pasara lo que pasara, tú siempre estabas allí; recordándome que me perteneces y que yo te pertenezco a ti. Además de que tenías, y tienes, mi corazón entre tus manos. Tú tienes mi cuerpo entero, mi alma, e incluso cada uno de mis cabellos. Tú tienes todo de mí, porque todo lo que hago es para ti. Cada risa, cada mirada desde lejos, y cada uno de mis pasos por muy imperfectos que ellos son, todos son para ti. Para estar a tu lado.
También es estúpido pensar que podría continuar sin ti a mi lado, sin preocuparme por lo que ellos dicen y también lo que ellos piensan. Realmente podría esperar todo lo necesario, incluso pasar ochenta otoños extrañando tus ojos, sólo si eso me lleva a tenerte aquí; conmigo.
Tal vez el tiempo para vagar juntos y las condiciones no sean buenas, pero ya que estás tú conmigo, puedo enfrentarme a lo que sea sin tener miedo a una caída, porque sé que tú no tendrías miedo a sostenerme. Nosotros dos juntos hasta el final, ¿ok?
Mi amor, felices dos meses juntos, te amo tantísimo.
Con mucho amor, tu novio; Hyde.