De los amores más puros y difíciles
Constantemente nos encontramos en la búsqueda de una persona que nos llene, nos entienda y nos haga felices. Queremos aquello que tanto vemos en representaciones gráficas y/o de lectura que nos afirma que un “verdadero amor” es posible. Queremos historias únicas y diferentes, sin problemas estratosféricos y que nos mantengan en una constancia de seguridad absoluta, queremos entregarnos y amar sin dolor, sin embargo caemos en la realidad que el amor es difícil, es una constancia de esfuerzos, detalles, malas y buenas decisiones, el amor es aquello que nos hace apreciar el balance entre el egoísmo y solidaridad. Por otro lado, otro de los errores que cometemos comúnmente es buscar un “para siempre” con la pareja con la que estemos en la actualidad, pues aprendimos a soltarnos, dejarnos ir y convertimos a la pareja en una especie de “súper héroe” que sin él/ella todos mis problemas te derrotan, así que muchas veces nos forzamos a nosotros mismos y a nuestra pareja a formar un “para siempre” que puede que no nos pertenezca.
Si algo he aprendido, es que no hay bueno o mal amor, simplemente hay amor, es algo que no se explica. No es amar a una persona que no es correcta para mí, simplemente amar a una persona. Muchos de nosotros hemos vivido experiencias en donde amamos a una persona “que no es para nosotros”, y muchas veces nos preguntamos el “porque amamos a alguien que no es para nosotros, nos lastima con sus acciones, o hace cosas que no entendemos”. Pero ahí es cuando debemos pensar que el amor debe de ser simple, no debe de ser egoísta y mucho menos discriminatorio, pues el amor es inexplicable. Amar a una persona significa muchas cosas, entre ellas “fortaleza”, ya sea para seguir queriendo a esa persona hasta su último suspiro, o aceptar que su vida tiene un significado diferente al tuyo. Constantemente caemos en los errores de culparnos a nosotros mismos porque algo no funciona, o porque por motivos propios no puedes aceptar ciertas cosas que te hieren de la otra persona, sin embargo ninguno de los dos tiene culpa de nada, pues ambos nacieron y fueron criados de diferente forma y el hecho de que no funcione, no quiere decir que el amor se vaya o deje de existir, simplemente se transforma. Los amores más difíciles son aquellos que por más que la pareja intente adaptarse a la otra, reprimir sentimientos o deseos y cumplir las expectativas del otro no logran ser felices juntos, al final, se dan cuenta que juntos no forman ni una mitad, pues constantemente están dejando de hacer cosas por el otro y que separados vuelven a estar completos, por ello terminan, pero se siguen amando y su amor se transforma en algo muy allegado a ser puro, pues siempre van a desear el bien y felicidad de la persona, sabiendo que no pueden ser ellos quienes se la provoquen al otro.
Y esto mis queridos lectores, es de los amores más puros y difíciles que he llegado a conocer.




