Trabajar en Seattle le había dejado un buen sabor de boca, había conocido a personas muy lindas y estaba como en aquel lugar, sin mencionar que había conocido a dos personas que se habían vuelto importantes para ella, Piney y Cole. A pesar de aquello, el antiguo jefe de la rubia de aquella empresa en Nueva York insistía e insistía en que volviera, que su puesto seguía esperando por ella, le hizo muchas ofertas y si bien, Felicity no iba negar que extrañaba su vida en la gran manzana. Finalmente decidió volver a la gran ciudad y su antiguo trabajo, dejando atrás aquel hospital en donde había pasado sus últimos meses.
Siendo nuevamente la asistente ejecutiva tenía más tiempo de salir y pasar su tiempo en las tiendas departamentales, se encontraba caminando por la calle cuando le pareció ver un rostro conocido entre todas las personas a su alrededor, al principio pensó que era una alucinación. "aah, Felicity deja de imaginarte al hermoso de Cole, basta, estas en Nueva York." se repetía mientras se acercaba para salir de dudas, el no podía estar ahí, ¿cierto?. Observó la espalda del masculino por un momento, podía reconocer aquel trasero que había mirado más de una vez. — ¿Cole? — Se atrevió a preguntar, esperando no verse como una tonta al confundir a otra persona. @heyheymymylucky













