Tesigrafía 7: “Buró de Fenómenos Territoriales: una indagación desde la deriva en la periferia de la Morelia contemporánea." por José Luis Arroyo
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Tesigrafía 7: “Buró de Fenómenos Territoriales: una indagación desde la deriva en la periferia de la Morelia contemporánea." por José Luis Arroyo
EL ARTE DE CAMINAR LAS HISTORIAS DE UNA CIUDAD
Por Pamela Huesca.
La historia del arte es casi tan antigua como la historia humana misma, y a la vez es otro testimonio de las diversas historias vividas y creadas por nuestra especie.
Un ejemplo de ello son las primeras formas de expresión artística creadas por nuestros ancestros, que se define como “arte prehistórico”, probablemente lo primero que imaginamos cuando pensamos en estas primeras formas de arte es en alguna escena de caza dibujada en lo profundo de una cueva, las llamadas “pinturas rupestres”.
Recientemente se ha descubierto que una de estas pinturas rupestres podría ser una de las obras de arte más antiguas, se trata de la representación de un jabalí verrugoso de Célebes, Indonesia. La imagen parece retratar una escena cotidiana, un jabalí nativo de la isla interactuando con sus pares, probablemente observada por los primeros humanos habitando la isla de Célebes.
El arte después de la prehistoria continuó transformándose con el pasar de los siglos, sin embargo muchas de las fuentes de inspiración que utilizamos para su creación permanecen, prueba de ello es nuestra constante necesidad por atrapar los escenarios cotidianos que nos rodean, o por el contrario, ser atrapados por los escenarios a nuestro alrededor, un ejemplo de esto es el popular uso de la red social Instagram, donde millones de internautas diariamente fotografían sus vidas diarias, desde lo que comen, las actividades que hacen y hasta los lugares que visitan. En el caso de José Luis Arroyo Robles, artista egresado de la Licenciatura en Arte y Diseño de la ENES Morelia, UNAM, él se dejó atrapar por el escenario urbano de Morelia transitando en él y fotografiándolo para retratar su visión artística a través de su proyecto de titulación “Buró de Fenómenos Territoriales: una indagación desde la deriva en la periferia de la Morelia contemporánea”.
Derivando en los alrededores.
En el año 2016 José Luis comenzó a experimentar por primera vez con la “deriva”, teoría artística creada por Guy Debord en 1958, está teoría plantea experimentar y caminar el espacio de una manera distinta, dejándose extraviar en el entorno sin la planeación previa de un trayecto.
Tras practicar la deriva un par de veces durante su licenciatura José se convenció de llevar esta práctica más lejos, y en julio de 2018 decidió utilizar la deriva para experimentar un territorio hasta el momento desconocido, pero muy llamativo para él: la periferia sur y poniente de la ciudad de Morelia, zonas que llamaron su curiosidad por la arquitectura repetitiva de las zonas habitacionales cada vez más comunes en la ciudad, ¿qué historias podrían contar estos espacios de casitas “fotocopiadas”?
Para poner en práctica la “deriva” en el sur y poniente de la ciudad, José Luis capturó a través de la fotografía lo que observaba mientras caminaba. Durante sus recorridos se propuso realizar trayectos más azarosos por lo que decidió que caminaría junto con los peatones desconocidos con los que se cruzara, sin embargo, primero necesitaba ganarse su confianza para caminar con ellos, por lo que inventó el “Buro de Fenómenos Territoriales”, una falsa institución de la que formaba parte, con la cual pudo acercarse a los transeúntes con mayor facilidad .
El proyecto había nacido, este Buró encarnado en José Luis, exploró diariamente por una semana dos lugares social y geográficamente opuestos, por un lado “Villas del Pedregal” y en contraste “Altozano”, ubicados al poniente y al sur de la Ciudad de Morelia, respectivamente. El seguir los caminos de extraños mientras conversaba con ellos y escuchaba sus historias no solo le reveló al artista un territorio desconocido, además descubrió una realidad de injusticia social, discriminación y desigualdad.
Las historias caminadas
La aparente aura de seriedad que obtenía José Luis al presentarse como miembro de la falsa institución “Buro de Fenómenos Territoriales” tuvo un efecto secundario en los peatones con los que conversó, muchos de los habitantes del poniente denunciaron la falta de servicios básicos como el acceso al agua potable, la cual han tenido que robar de viviendas abandonadas de sus fraccionamientos, otros cuantos reclamaron la insuficiente presencia policial en colonias con altos índices de inseguridad, mientras que el mismo artista se asombró ante el evidente estado de abandono en el que observó las calles de “Villas del Pedregal”.
Esta realidad no podría ser más abismalmente distinta a la vivida por José Luis en la periferia sur, en la que luchó para encontrar personas caminando en la zona de “Altozano”, pues notó que la mayoría de sus habitantes se trasladaban en auto propio, y mientras que en “Villas” observó casas descuidadas, en Altozano notó una arquitectura que, en opinión de José Luis, contaba con una gran inversión. El trato con el que personas de ambas colonias recibieron a José Luis también resultó opuesto, pues el artista sintió un recibimiento más “hospitalario” en la zona poniente, a diferencia de su experiencia en el sur, donde describió sentirse más observado y rodeado de un ambiente aparentemente desconfiado. Además, a través de los testimonios de los peatones con los que conversó el artista, percibió un trato que desde su juicio describe como “racista” pues escuchó múltiples historias de detenciones policiales arbitrarias, realizadas principalmente a personas de tez morena en las colonias sureñas de Morelia, detenciones que llegó a experimentar en carne propia mientras realizaba su proyecto durante aquel tiempo.
Aunque aparentemente separadas por sus diferencias, la zona sur y poniente de la capital michoacana comparten un vínculo. A través de las historias que escuchó José Luis descubrió que a diario pobladores de Villas del Pedregal se trasladan a la zona comercial de Altozano para trabajar como empleados en empresas de distinto giro, estas empresas a la vez emplean a otro sector marginalizado de la población: sus vecinos de Jesús del Monte quienes hace no tanto trabajaban sus cultivos en la misma zona en la que ahora se encuentran los centro comerciales en lo que se ven obligados a trabajar al haber sido despojados de su medio de sustento. Crear, recordar, resistir.
Las fotografías, los testimonios de los extraños que se convirtieron en conocidos y las propias memorias que el autor fue atesorando a lo largo de su deriva al caminar, fueron plasmadas en su proyecto “Buró de Fenómenos Territoriales: una indagación desde la deriva en la periferia de la Morelia contemporánea” el cual abre un espacio y un medio para denunciar y visibilizar realidades cotidianas que normalmente ignoramos, pero que a través del arte llegan a otras cotidianidades con la invitación de cuestionar y actuar.
El arte es un medio de expresión humana, y muchas veces actúa como un espejo de la realidad de nuestro tejido social, expresando emociones, ideas o historias que pueden llegar a convertirse en algo más según sean recibidas por el espectador, por lo que es esencial continuar creando y apoyar la creación de arte.
Hecho en la ENES episodio 7:
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