— Incluso subir las escaleras parece una tortura ahora. — Murmuró con voz apagada hacía sus compañeros. La última semana había sido bastante agotadora, y sentía la necesidad de meterse en su cama y no salir por bastante tiempo. — ¿Por qué van tan rápido? — Reclamó con premura, no estaba prestando mucha atención y estaba a punto de seguir reclamando cuando dio un paso en falso en los escalones, haciéndole caer al suelo. Soltó una carcajada una vez que fue capaz de procesar lo que había pasado. — Tranquilos, sigan caminando, ya los alcanzo... — Soltó con una pequeña risa, decidida a quedarse en el suelo durante un pequeño lapso de tiempo.