Hoy te escribí:
Con la única esperanza de recuperarte, sin darme cuenta que la mujer que se enamoró de ti, hace algunas lunas, con el corazón a medio romper y totalmente punzante, hoy en día es totalmente otra, quizá por ello, te has alejado tanto, como la última vez que me confesé con el mar y arrastró su sonrisa con la misma ola que había besado mis pies, devolviéndose sin dejar rastro...
Estación: Vagón de palabras
















