Ruta #2- “Selva Peruana”
“La leyenda del Chullachaqui” -Iquitos
Me llamo Jorge y tengo 12 años, lo único que tengo es esta pequeña libreta para escribir mi historia y dejarla cerca a la roca en la que estoy sentado, con la esperanza de que sea encontrada y así poder dar alivio a mis padres; como sé que no tengo mucho tiempo seré breve. Mi historia comienza con mis primeras vacaciones fuera de Lima, en Iquitos.
El lugar era maravilloso y estaba ansioso de salir a explorarlo, por esa razón decidí salir de casa sin esperar a mis padres, antes de abandonar la casa por completo “mamita” (mi bisabuela) me sujeto fuertemente de la muñeca, me miro con los ojos lechosos y comenzó a balbucear a modo de advertencia algo que no comprendí ¿chamaqui?, ¿Chulaqui?, ¿chulo?....Intenté escapar de su agarre, pero este era demasiado fuerte, entre en pánico cuando comenzó a temblar, en ese momento hice acopio de toda mi fuerza y salí corriendo hacia el exterior, di una última mirada a mamita por el rabillo del ojo, pude ver como temblaba y lloraba; debí haber vuelto, ¡Ahora soy consciente de lo que quería decirme!.
En el trayecto de mi exploración todo se dio con normalidad, sin embargo, no me había percato de que el sol se estaba poniendo y la selva era completamente diferente de noche, no se veía nada en absoluto, intente regresar a casa, pero termine por perderme, entonces comencé a llorar, estaba solo en medio de la selva, transcurrieron varios minutos hasta que una voz esperanzadora y conocida me llamo de lejos, ¡Era mi papá!. Corrí en su encuentro, lo divisé a lo lejos y cuando por fin lo tuve cerca lo abrase de inmediato, entonces dijo.-¿Dónde has estado?, todos en casa te esperan ... y comenzó a caminar, obviamente lo seguí, aunque pude percibir una leve cojera y un olor fuerte que provenía de él, le pregunte.-¿Papá te sucedió algo? y me respondió.- Fue una simple caída. No le tome mayor importancia y seguí caminando, cuando de pronto su cuerpo comenzó a cambiar, la espalda se encorvaba y la cogerá era mas pronunciada, su tamaño se redujo y comenzó crecerle pelo de cabra el las piernas. ¡No era mi papá!, la criatura volteo y me miro con sus grandes y penetrantes ojos negros, su rostro era horrible e indescriptible, me desmaye; no se cuánto tiempo paso pero me levante con los gritos, sollozos y llantos que provenían de algunos niños.
Entonces nuevamente divise a lo lejos aquel horroroso ser devorando a otros inocentes como yo; este es un ser desalmado y sin piedad, no grité ni intente huir, solo lloraba en una oscura esquina de esta cueva en la que me encontraba y decidí escribir esta historia, hay sangre por todos lados, encima de cada uno de nosotros y gritos sin cesar, e perdido toda esperanza y se que pronto llegara mi .....















