@gabrielsegers - cumpliendo el reto número uno
El extraño reto fue recibido en el móvil de la alemana. Al principio, las letras en la pantalla del dispositivo le parecían confusas y sin sentido. Luego pensó que, o bien era algo más serio de lo que creía, o que alguien había optado por animar aquella fiesta de año nuevo. Su mente a esas alturas ya estaba ligeramente nublada por el alcohol y su cuerpo le pedía algo de diversión. Con una sonrisa de medio lado, guardó el teléfono en el bolsillo de sus pantalones y se encaminó hasta una habitación solitaria, apartada del punto principal de la celebración. Tenía seleccionada la habitación, y solamente le quedaba escoger a su desafortunada víctima. Detuvo a la persona que estaba más cerca. “Perdona, ¿podrías ayudarme a buscar una cosa? Estaba en esa habitación y he perdido mi móvil” trató de sonar creíble ante el contrario. Y no era muy difícil, pues el alcohol en su organismo no estaba tardando demasiado en hacer el efecto deseado.













