—You're gone and i gotta stay high...—canturreaba la morocha en un tono bajo mientras caminaba dirigida al estacionamiento que había detrás de un edificio abandonado. Sabía que nadie pasaba por ese lugar, por lo que le gustaba ir a bailar allí de vez en cuando para tener un tiempo a solas junto a su música y sus pasos. Al llegar al lugar, posó su bolso en el suelo y de allí sacó su reproductor de música, al cual le enchufó su celular. Comenzó a bailar al ritmo de una canción de Beyoncé que estaban practicando en su clase de danza. Al terminar la canción, fue a elegir una nueva, pero en el proceso un ruido la distrajo. Inmediatamente sacó su gas pimienta del bolso.—No tengo tiempo para esto, ya sal de ahí—gritó para que quienquiera que se encontrara por allí diera la cara.













