Comenzaba a acostumbrarse al nerviosismo provocado por las sesiones fotográficas y sinceramente esperaba que llegara el momento en que no lo sintiera más. Sin embargo, ese día estaba lejano, pues en aquel momento se encontraba caminando en círculos en algún rincón del estudio, a consecuencia de no poder quedarse quieto, y fue solo cuando chocó contra a alguien que su caminar fue interrumpido. ”¡Oh, lo siento!” se disculpó rápidamente.









