Sabía bien que debía estar en busca de alguna manera de completar su supuesta misión para hoy, y por eso avanzaba con la mirada alternando entre los rincones del lugar y la Nintendo Switch que sostenía entre las manos. Había identificado al menos dos cámaras de seguridad en esa área, y su mente giraba en cómo deshabilitarlas sin llamar la atención. Esa mezcla de concentración dividida terminó jugando en su contra: apenas prestó atención al camino y terminó chocando de frente con alguien. "¡Perdón, lo siento mucho!" soltó de inmediato, casi atropellada por la urgencia de disculparse. Pero en cuanto bajó la mirada a su pantalla y notó que su personaje acababa de morir en el juego, soltó un pequeño grito dramático. "¡No, no, no, me mataron!" lo anunció con la intensidad de una catástrofe, como si lo ocurrido fuera mucho peor que el choque en sí. "Genial... A empezar desde cero, hm. ¿Te lastimé?" cuestiona, sin siquiera subir la mirada.













