Por favor nunca digan cosas cegados por el enojo, nunca saben que hay del otro lado.

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Por favor nunca digan cosas cegados por el enojo, nunca saben que hay del otro lado.
El 90% de mis seguidores son bots pornos (y eso que los habían eliminado)
Quiero un abrazo. Por favor
Aprendí que las gotas de lluvia caen hacia abajo.
Y el agua hirviendo va hacia arriba.
Los columpios avanzan y retroceden sin moverse de su lugar.
Y las ruedas de los patines giran hacia adelante sin importar que sea derecha o izquierda.
¿Y yo?
Yo escucho música mientras el bus llega a mi parada.
Y le rasco detrás de las orejas a mi perra mientras cierra los ojos y descansa su cabeza en mis piernas.
Y estiro las piernas bajo el rayo del sol de las nueve para descongelar el frío de las seis.
— Escritora Penosa
Y como siempre hago con todo lo que me lástima y confunde, lo pondré en una cajita en la esquina, entra la pared y el sofá.
Lo sacaré una vez a la semana, en la madrugada. son las 3:30 de la mañana
Tardaré en entenderlo y me romperé el corazón en el proceso.
Pero dejaré de molestarte.
Lo prometo
—Escritora Penosa
Necesito dormir una semana o tomar cuatro tazas de café
Durante 7 putos años quise que me sacaran.
Les dije que no me sentía bien, que era imposible que TODAS las películas mintiera y tuviera que conformarme con esa mierda, que debía haber algo mejor.
Me dijeron que me esforzara, que debía poner de mi parte.
Me dijeron que les pasa a todos, que solo quería ser dramática.
Y les hice caso porque soy dramática. Y terca. Y siempre quiero todo a mi manera.
Empecé a dar mi brazo a torcer. Empecé a dejar que se rieran de otros. "Mientras no crucen los límites todo estará bien", me decía. Empecé a dejar que se aprovecharan de mi. "Esto es mejor que nada", me decía.
Me cansé que se aprovecharan de mi. Aprendí a leerlos, a saber que decir, cómo actuar, quién debía ser para que me respetaran.
Y lo logré.
Después de mucha mierda lo logré.
Ya no hay vuelta atrás, no quiero que la haya. ¿Si la hay? Me duele el pecho de pensar que me tragué tantas quejas por nada. Quiero gritar por haber hecho tanto por nada.
¡¿Soy tan mala que mi única manera de vivir fue adaptarme?! ¡¿Tan necesitada de atención estoy que dejé que me crearan?!
No me vengas con tu mierda.
No.
Me vengas.
Con tu mierda.
NO.
NO ES JUSTO. NO DEBÍ SABER ESO AHORA. NO DEBÍ RENDIRME ANTES.
Pero me dejaron sola, y hice lo que sabía.
Hice lo que las películas de grandes me dijeron que hiciera.
Porque las películas de niños me fallaron. La amistad no lo puede todo.
Porque la amistad no existe.
Pero sigo siendo suficientemente ingenua para anhelarla.
Lo siento mamá, me acostumbré a la tormenta, y tengo miedo de afrontar los rayos de sol.
— Escritora Penosa
La marea sube y las gotas de lluvia te ahoga.
¿Es mucho? Disculpa, las nubes quieren desahogarse.
¿Tienen que disculparse? Creo que hasta algo tan astral y eterno como lo es una nube tiene derecho a sentir que es mucho.
Porque su carga es muy pesada. Y debe soltarla.
No es el momento, lo sé. Lo siento. Pero no puedo más.
La garganta me pesa. Siento cómo las olas atacan enardecidas mis ojos, necesitan salir. Es su naturaleza. Son magníficas, agresivas y destructoras.
Si no es por mis ojos, ¿Por dónde? Mi alma tiene ya demasiados agujeros para mantenerse a flote.
— Escritora Penosa